sábado, 28 de abril de 2018

“LA EFIMERA BELLEZA”



Saludos amigos: Medito en la belleza, “LA EFIMERA BELLEZA”. Y hoy quisiera compartirles tres poesías acerca de esos momentos bellos que a veces se nos escapan y no sabemos contemplarlos en su justa belleza, llevados por ese precipicio que nos asusta “el saber que “esto también pasará”.
La primera poesía es de Antonio Machado, la segunda de su hermano Manuel Machado quizás más preocupado por el presente y la tercera otra vez de Antonio Machado. La época en que vivieron marcaron pesimismo y eso lo entendemos, pero en mi opinión es un gran contraste con la enseñanza del maestro de Galilea….que pide FE para aspirar a un nuevo vestido de belleza que Dios nos pondrá, cada vez que la vida nos desnuda con su sobredosis de realidad.

Mateo 6:28-30 Reina-Valera 1960 (RVR1960)
28 Y por el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan;
29 pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos.
30 Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe?
Puede seguir leyendo oyendo en el fondo esta magnifica sinfonia, dedicada a los poetas que sienten su belleza como un vestido pasajero y efimero, tal vez comprendas que hay cambio de vestido, que pasamos de una belleza a otra y no hay motivos para estar tristes, vistete de lo que Dios te da hoy para ponerte y no te preocupes por el mañana ya llegará con su nuevo vestido, este es el mensaje que me evoca la siguiente melodia y me deja satisfecho y con fe.

Pachelbel - Canon In D Major. Best version.


“Del pasado efímero”

Este hombre del casino provinciano
que vio a Carancha recibir un día,
tiene mustia la tez, el pelo cano,
ojos velados de melancolía;
bajo el bigote gris, labios de hastío,
y una triste expresión que no es tristeza,
sino algo más o menos: el vacío
del mundo en la oquedad de su cabeza.
Aun luce de corinto terciopelo
chaqueta y pantalón abotinado,
y un cordobés color de caramelo,
pulido y torneado.
Tres veces heredó; tres ha perdido
al monte su caudal; dos ha enviudado.
Sólo se anima ante el azar prohibido,
sobre el verde tapete reclinado,
o al evocar la tarde un torero,
o la suerte un tahúr, o si alguna cuenta
la hazaña de un gallardo bandolero,
o la proeza de un matón, sangrienta.
Bosteza de política banales
dicterios al Gobierno reaccionario,
y augura que vendrán los liberales,
cual torna la cigüeña al campanario.
Un poco labrador, del cielo aguarda
y al cielo teme; alguna vez suspira,
pensando en su olivar, y al cielo mira
con ojo inquieto, si la lluvia tarda.
Lo demás, taciturno, hipocondríaco,
prisionero en la Arcadia del presente,
le aburre; sólo el humo del tabaco
simula algunas sombras en su frente.
Este hombre no es de ayer ni es de mañana,
sino de nunca; de la cepa hispana
no es el fruto maduro ni podrido,
es una fruta vana
de aquella España que pasó y no ha sido,
esa que hoy tiene la cabeza cana.
ANTONIO MACHADO



LA CANCIÓN DEL PRESENTE
No sé odiar, ni amar tampoco.
Y en mi vida inconsecuente,
amo, a veces, como un loco
u odio de un modo insolente.
Pero siempre dura poco
lo que quiero y lo que no...
¡Qué sé yo!
Ni me importa...
Alegre es la vida. Y corta,
pasajera.
Y es absurdo,
y es antipático y zurdo
complicarla
con un ansia de verdad
duradera
y expectante.
¿Luego?... ¡Ya!
La verdad será cualquiera.
Lo precioso es el instante
que se va.
MANUEL MACHADO



EL MAÑANA EFIMERO

La España de charanga y pandereta, 
cerrado y sacristía,
devota de Frascuelo y de María,
de espíritu burlón y alma quieta,
ha de tener su mármol y su día, 
su infalible mañana y su poeta. 
El vano ayer engendrará un mañana 
vacío y por ventura pasajero. 
  Será un joven lechuzo y tarambana, 
un sayón con hechuras de bolero, 
a la moda de Francia realista 
un poco al uso de París pagano 
y al estilo de España especialista 
en el vicio al alcance de la mano. 
Esa España inferior que ora y bosteza, 
vieja y tahúr, zaragatera y triste; 
esa España inferior que ora y embiste, 
cuando se digna usar la cabeza, 
aún tendrá luengo parto de varones 
amantes de sagradas tradiciones 
y de sagradas formas y maneras; 
florecerán las barbas apostólicas, 
y otras calvas en otras calaveras 
brillarán, venerables y católicas. 

El vano ayer engendrará un mañana 
vacío y ¡por ventura! pasajero, 
la sombra de un lechuzo tarambana, 

de un sayón con hechuras de bolero; 

el vacuo ayer dará un mañana huero. 

Como la náusea de un borracho ahíto 

de vino malo, un rojo sol corona 

de heces turbias las cumbres de granito; 

hay un mañana estomagante escrito 

en la tarde pragmática y dulzona. 

Mas otra España nace, 

la España del cincel y de la maza, 

con esa eterna juventud que se hace 

del pasado macizo de la raza. 

Una España implacable y redentora, 

España que alborea 

con un hacha en la mano vengadora, 

España de la rabia y de la idea.

ANTONIO MACHADO



En verdad que para vivir !necesitamos mas al profeta que al poeta!, no hay esperanza para el poeta que ve como la belleza del pasado es efímera y que el presente precioso es el que se va, donde poetas y profetas muchas veces quedan desnudos es cuando se dan cuenta de que su antiguo vestido de belleza se torna, blanco y arrugado, débil y voluble. Allí es donde las palabras del maestro se vuelven consoladoras, hombres de poca fe ¿No valéis vosotros mucho mas? Si Dios viste a la naturaleza cada primavera también te vestirá a ti.


Tu Poeta Alex Campos



No hay comentarios:

Publicar un comentario