domingo, 15 de febrero de 2026

EL EVANGELIO ENTRE DOS ERAS


 

Introducción: Del caos al cauce, del tóhu al rumbo

En la vida del creyente, el orden no es una imposición externa, ni la plenitud una acumulación de logros. Ambas son fruto de una presencia que ordena desde dentro, de una voz que da forma al vacío, como en el principio.

La Escritura nos revela que antes de toda belleza, hubo tóhu: un estado de desorden, confusión, falta de estructura. Así estaba la tierra en Génesis 1:2. Así está muchas veces el alma humana: sin forma, sin dirección, sin luz.

Pero Dios no se intimida ante el caos. Él habla, y al hablar, ordena. Él alumbra, y al alumbrar, revela el rumbo.

La plenitud no llega por conquista, sino por comunión. El orden no nace del esfuerzo, sino de la obediencia. Y el rumbo no se descubre en mapas, sino en la intimidad con el Espíritu.


Este poema —y esta enseñanza— narran ese proceso: el paso del tóhu interior al cauce divino, del desierto sin norte a las sendas eternas, de la confusión a la promesa.

Porque en Dios, todo lo que parece desorden es solo el antes del milagro.

Génesis 1:2 “La tierra estaba tohu va-bohu…” (desordenada y vacía)

Aquí tóhu describe un estado sin forma, sin dirección, previo a la creación. Es la desorientación primordial.

Génesis 1:1-2 En el principio creó Dios los cielos y la tierra. 

Este versículo no describe un proceso: declara un hecho consumado. Es la creación desde la eternidad, la obra que nace del ser de Dios, no de las circunstancias.

Aquí no hay caos, ni vacío, ni tinieblas. Solo Dios actuando soberanamente.

Es la creación que trasciende, la que no puede ser afectada por el tiempo, la que no está sujeta a deterioro, la que permanece porque procede de Aquel que es.

Es la creación que refleja la frase de Apocalipsis:

“Lo que Él abre, nadie cierra.”

Génesis 1:2 Y la tierra estaba desordenada Tóhu y vacía Bohu, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas.

Tóhu significa:

·        desorientación

·        vacío

·        caos

·        confusión

·        falta de rumbo

·        desorden interior

·        estar perdido sin dirección

Es un término muy profundo: no es solo “estar confundido”, sino haber perdido la estructura interna, como si el alma estuviera sin forma.

1) Génesis 1:2

“La tierra estaba desordenada tohu va-bohu…” (desordenada y vacía)

Aquí tóhu describe un estado sin forma, sin dirección, previo a la creación. Es la desorientación primordial.

2) Deuteronomio 32:10

“Lo halló en tierra de desierto tóhu, en un yermo de horrible soledad…”

Dios encuentra a Israel en un lugar de desorientación total, sin rumbo, sin guía. Es un tóhu espiritual.

3) Isaías 24:10

“La ciudad por vanidad tóhu está destruida…”

Aquí significa ruina, caos, pérdida de estructura.

4) Isaías 45:18

“No la creó en vano tóhu, sino para ser habitada.”

Dios no creó el mundo para el caos, sino para el orden y propósito. Es un texto precioso para predicar sobre identidad y dirección.

En la versión Reina y Valera encontramos 4 definiciones de tóhu y con ellas comenzaré a hacer mi poema... a través de algunas metáforas.

Desordenada

de desierto

por vanidad

en vano

Aquí en el versículo 2 aparece otra escena: una tierra sin forma, un espacio vacío, un mundo oscuro.

Hice un poema que trata de esta aparente contradicción en estos dos primeros versículos de la biblia... lo creado y lo explotado hacia el desorden y el vacío...

Este versículo 2 describe la creación en proceso, la creación expuesta al tiempo, la creación que puede experimentar caos.

No es que Dios haya creado el caos, sino que la creación, al entrar en el tiempo, puede experimentar desorden, vacío y tinieblas.

Es la creación que pasará, la que será transformada, la que será redimida.


-Podríamos decir que hay dos creacione:

1-La de Genesis 1:1-que NO ESTÁ SUJETA A CIRCUNSTANCIAS

2- Y la de Génesis 1:2 que si esta sujeta a las circunstancias (desorden, vacío y tinieblas) bajo el punto de vista bíblico V-1 trasciende y V-2 pasará y por eso Dios puede decir que según su presciencia la salvación fue acabada antes de la fundación del mundo (Efesios 1:4).

La Biblia abre con un contraste sorprendente: un versículo perfecto y un versículo caótico. Un Dios que crea y una tierra que tiembla. Un principio eterno y un estado temporal.

Ese contraste no es un accidente literario: es una revelación teológica.

Aquí ocurre algo decisivo: Dios no huye del caos. Dios se acerca al caos. Dios se mueve sobre el caos. Dios prepara el caos para la palabra que ordena.

El Espíritu no espera a que haya luz: se mueve en la oscuridad. No espera a que haya forma: se mueve sobre lo informe.

Esto anticipa toda la historia de la salvación: Dios acercándose al desorden humano para transformarlo desde dentro.

Efesios 1:4 — La salvación acabada antes del caos

Efesios 1:4 “Nos escogió en Él antes de la fundación del mundo…” Los redimidos ya espiritualmente formamos parte de Gemesis1:1

Aquí Pablo revela algo asombroso: la obra de Dios en Cristo pertenece al ámbito del versículo 1, no al del versículo 2.

Antes de que existiera el desorden, antes de que hubiera vacío, antes de que las tinieblas cubrieran algo, la salvación ya estaba decretada.

La redención no es una reacción al caos: es un propósito eterno que precede al caos.

Por eso Dios puede salvar con autoridad: porque su obra no nace en el tiempo, sino en la eternidad.

V.1 trasciende, V.2 pasará

  • Génesis 1:1 pertenece al ámbito eterno: la creación perfecta, el propósito eterno, la obra consumada.
  • Génesis 1:2 pertenece al ámbito temporal: el caos, el vacío, las tinieblas, lo que será transformado.
  • Efesios 1:4 conecta ambos mundos: la salvación pertenece al ámbito del versículo 1, pero se manifiesta dentro del versículo 2.

Dicho de otro modo:

La salvación nace en la eternidad, pero se aplica en medio del caos.

El Dios que crea antes de ordenar

1-Dios crea en el versículo 1.

2- El caos aparece en el versículo 2.

3- La luz llega en el versículo 3.

Génesis 1:3 Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz.

4-La plenitud se manifiesta en el versículo 4 en adelante.

Génesis 1:4 Y vio Dios que la luz era buena; y separó Dios la luz de las tinieblas.

Así es también la vida del creyente:

  • Dios te pensó antes de tu caos.
  • Dios te amó antes de tu vacío.
  • Dios te escogió antes de tus tinieblas.
  • Y cuando el Espíritu se movió sobre tu vida, la Palabra habló, la luz llegó, y el rumbo apareció.

El juez, los hechos y las circunstancias

Una vez oí a un juez jubilado de mucho prestigio decir en una entrevista... que un buen juez no puede emitir un buen juicio sin tener en cuenta "las circunstancias"... una cosa son los hechos a la luz de la ley y otra las circunstancias que rodean a los hechos y que causaron en gran medida el desorden, vacío y tinieblas consecuentes,

Aquel juez jubilado tenía razón: los hechos son una cosa; las circunstancias, otra. Los hechos revelan lo que ocurrió; las circunstancias revelan por qué ocurrió.

La Biblia hace exactamente lo mismo en sus dos primeros versículos:

  • Génesis 1:1 presenta el hecho eterno: Dios creó los cielos y la tierra.
  • Génesis 1:2 presenta las circunstancias temporales: desorden, vacío y tinieblas.

El mundo tal y como lo conocemos esta sujeto a las circunstancias temporales, la biblia habla de ambas creaciones (Los hechos eternos y el mundo temporal) EL PRIMERO NO TIENE FIN EL SEGUNDO SI TIENE FIN Y PASARÁ.

Y entre ambos versículos se abre un abismo teológico: lo que Dios hace desde la eternidad no puede ser afectado por el caos, pero lo que ocurre dentro del tiempo sí puede experimentar desorden.

EL EVANGELIO Y NUESTRAS CIRCUNSTANCIAS TEMPORALES DE DESORDEN, VACIO Y TINIEBLAS

1. El evangelio no niega las circunstancias: las enfrenta

El evangelio NO dice: “Tu vida no está desordenada.” “Tu alma no está vacía.” “No hay tinieblas.”

NO. El evangelio mira el Génesis 1:2 de cada persona y dice:

  • Sí, hay desorden.
  • Sí, hay vacío.
  • Sí, hay tinieblas.

Pero también dice:

“El Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas.” (Génesis 1:2)

El evangelio comienza donde estás, no donde deberías estar.

2. El evangelio actúa como Dios actuó en el principio

Dios no esperó a que la tierra se ordenara sola. No esperó a que el vacío se llenara. No esperó a que las tinieblas se disiparan.

Dios habló.

“Y dijo Dios: Sea la luz.” (Génesis 1:3)

El evangelio es esa misma palabra creadora entrando en el caos humano.

Por eso Pablo dice:

“Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones.” (2 Corintios 4:6)

El evangelio hace hoy lo que Dios hizo en el principio.

3. El evangelio ordena lo que el aión desordenó

El aión la era caída— produce:

  • confusión
  • desorientación
  • caos moral
  • caos emocional
  • caos espiritual

Pero el evangelio trae:

  • orden
  • dirección
  • propósito
  • identidad
  • luz

Por eso Jesús predica:

“El reino de Dios se ha acercado.” (Marcos 1:15)

El reino es orden entrando en el desorden.

4. El evangelio llena lo que el vacío dejó

El vacío del ser humano no es psicológico: es ontológico. Es el vacío que dejó la separación de Génesis 3.

Por eso Jesús dice:

“Yo he venido para que tengan vida, y la tengan en abundancia.” (Juan 10:10)

El evangelio no solo perdona: llena.

No solo restaura: colma.

No solo salva: sacia.

5. El evangelio ilumina lo que las tinieblas ocultaron

Las tinieblas no son solo ausencia de luz: son un sistema espiritual.

Pablo lo llama:

“El dios de este aión.” (2 Corintios 4:4)

Pero Jesús dice:

“Yo soy la luz del mundo.” (Juan 8:12)

Y añade:

“El que me sigue no andará en tinieblas.” (Juan 8:12)

El evangelio no solo ilumina el camino: ilumina al caminante.

6. El evangelio es útil hasta el fin del aión porque trabaja sobre las circunstancias, no sobre los hechos eternos

Los hechos eternos ya están establecidos:

  • Dios creó.
  • Dios amó.
  • Dios escogió.
  • Dios salvó.
  • Dios restaurará.

Lo que el evangelio transforma son las circunstancias:

  • el desorden del alma,
  • el vacío del corazón,
  • las tinieblas de la mente,
  • la confusión del espíritu.

Por eso Jesús dice:

“Este evangelio del reino será predicado… y entonces vendrá el fin.” (Mateo 24:14)

¿El fin de qué? Del aión, no del kosmos.

El evangelio es útil mientras existan circunstancias que sanar. Cuando el aión termine, ya no habrá caos que ordenar.

7. Conclusión: el evangelio es la palabra creadora actuando en nuestro Génesis 1:2

El evangelio:

  • mira tu desorden
  • se mueve sobre tu vacío
  • ilumina tus tinieblas
  • ordena tu caos
  • llena tu alma
  • te traslada de esta era a la venidera

Porque el evangelio no solo es un mensaje moral: es la misma voz que dijo “Sea la luz”, hablando ahora dentro del corazón humano.

1. LOS HECHOS ETERNOS: LA CREACIÓN QUE TRASCIENDE (Génesis 1:1)

“En el principio creó Dios los cielos y la tierra.”

Este versículo no describe un proceso, sino un acto eterno. Es la creación como Dios la concibió, perfecta, completa, sin sombra de caos.

Aquí no hay:

  • tinieblas
  • vacío
  • desorden
  • abismo

Porque esta creación pertenece al ámbito de lo incorruptible, lo que procede directamente del ser de Dios.

Es la creación que no está sujeta al tiempo, la creación que no puede fallar, la creación que permanece.

Por eso Jesús puede decir:

“El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.” (Mateo 24:35)

La Palabra pertenece al ámbito de Génesis 1:1: lo eterno, lo inmutable, lo que no depende de circunstancias.

2. LAS CIRCUNSTANCIAS TEMPORALES: LA CREACIÓN SUJETA AL CAOS (Génesis 1:2)

“Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo…”

Aquí aparece otra escena: una tierra sin forma, vacía, oscura.

Esta no es la creación eterna del versículo 1, sino la creación expuesta al tiempo, la creación que puede experimentar:

  • desorden (tóhu)
  • vacío (bohú)
  • tinieblas
  • abismo

Esta es la creación que pasará, la que será transformada, la que será redimida.

Pablo lo explica así:

“La creación fue sujetada a vanidad… con la esperanza de ser libertada.” (Romanos 8:20–21)

La palabra “vanidad” aquí es la misma idea de tóhu: desorden, frustración, vacío.

3. LA CAÍDA: LA SEPARACIÓN ENTRE AMBAS CREACIONES

Cuando Adán cae, no cae la creación eterna del versículo 1, sino la creación temporal del versículo 2.

La caída no afecta lo que Dios decretó en la eternidad, pero sí afecta lo que el hombre vive en el tiempo.

Por eso:

  • el mundo se llena de espinos (Génesis 3:18)
  • el hombre experimenta muerte (Génesis 3:19)
  • la creación gime (Romanos 8:22)

La caída no destruye el plan eterno, pero sí distorsiona las circunstancias temporales.

4. LA PRECIENCIA DE DIOS: LA SALVACIÓN ANTES DEL CAOS (Efesios 1:4)

“Nos escogió en Él antes de la fundación del mundo.”

Aquí Pablo revela algo asombroso:

  • La salvación pertenece al ámbito de Génesis 1:1.
  • El pecado pertenece al ámbito de Génesis 1:2.

Dios no improvisa la redención.

No reacciona al caos.

No responde a la caída como si fuera una sorpresa.

La salvación fue decretada antes del desorden. Antes del vacío. Antes de las tinieblas. Antes del abismo.

Por eso Jesús es llamado:

“El Cordero inmolado desde antes de la fundación del mundo.” (Apocalipsis 13:8)

La cruz pertenece al ámbito de lo eterno, aunque se manifieste en el tiempo.

5. EL FIN DEL MUNDO: EL CIERRE DE LAS CIRCUNSTANCIAS TEMPORALES

Si Génesis 1:2 describe la creación sujeta al caos, el fin del mundo describe el cierre de esa creación temporal.

Pedro lo explica así:

“Los cielos y la tierra que existen ahora están reservados para el fuego.” (2 Pedro 3:7)

Es decir:

  • la creación del versículo 2 pasará
  • la creación del versículo 1 permanecerá

Juan lo confirma:

“Vi un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra pasaron.” (Apocalipsis 21:1)

si Génesis 1:2 es la creación “segunda” en orden ontológico, por qué la Biblia la llama “primera”?

La respuesta es esta:

¿Porque la Biblia llama “primero” no a lo que es primero en esencia, sino a lo que es primero en experiencia humana?

Para nosotros, criaturas temporales, la primera creación que conocemos es la del versículo 2, la creación caída, limitada, sujeta a corrupción.

La creación del versículo 1 es primera en eternidad, pero segunda en experiencia.

Por eso:

  • OntológicamenteGénesis 1:1 es la primera creación.
  • Históricamente → Génesis 1:2 es la primera creación que el hombre vive.

Apocalipsis habla desde la perspectiva humana, no desde la eterna.

La Biblia usa “primero” y “segundo” según la experiencia, no según la esencia

Esto ocurre en otros lugares:

Adán y Cristo

1 Corintios 15:45-47 Así también está escrito: Fue hecho el primer hombre Adán alma viviente; el postrer Adán, espíritu vivificante. 46 Mas lo espiritual no es primero, sino lo animal; luego lo espiritual. 47 El primer hombre es de la tierra, terrenal; el segundo hombre, que es el Señor, es del cielo.

Pablo llama a Adán “el primer hombre” y a Cristo “el postrer Adán” (1 Corintios 15:45–47).

Pero en esencia, Cristo es antes que Adán (Juan 1:1–3).

Juan 1:1-3 En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Este era en el principio con Dios. Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.

¿Por qué entonces Cristo es “segundo”?

Porque Pablo habla desde la experiencia humana, no desde la eternidad.

1-Lo que pasa es lo que fue afectado por el caos.

2-Lo que permanece es lo que Dios decretó en la eternidad.

Hebreos 13:20 Y el Dios de paz que resucitó de los muertos a nuestro Señor Jesucristo, el gran pastor de las ovejas, por la sangre del pacto eterno,

Hebreos 8:7 Porque si aquel primero hubiera sido sin defecto, ciertamente no se hubiera procurado lugar para el segundo.

El pacto eterno en Cristo existía antes del pacto de Moisés (Hebreos 13:20).

Pero la Biblia llama “primer pacto” al de Moisés y “segundo pacto” al de Cristo (Hebreos 8:7).

¿Por qué?

Porque el pacto de Moisés fue primero en experiencia, aunque segundo en esencia.

6. CONCLUSIÓN NARRATIVA: DOS CREACIONES, UN SOLO PROPÓSITO

  • Génesis 1:1: la creación eterna, perfecta, inmutable.
  • Génesis 1:2: la creación temporal, caída, sujeta a caos.
  • Efesios 1:4: la salvación decretada antes del caos.
  • Apocalipsis 21: la restauración final de la creación eterna.

Dicho de otro modo:

La historia humana ocurre entre el versículo 2 y Apocalipsis 21. La historia divina ocurre entre el versículo 1 y Efesios 1:4.

En esencia (eternidad):

  1. Cielos y tierra perfectos (Génesis 1:1)
  2. Cielos y tierra sometidos al caos (Génesis 1:2)

En experiencia (historia humana):

  1. Cielos y tierra caídos (Génesis 1:2) → “primer cielo y primera tierra”
  2. Cielos y tierra nuevos (Apocalipsis 21:1) → “cielo nuevo y tierra nueva”

La Biblia usa “primero” y “segundo” según la historia, no según la eternidad.

El mundo que conocemos —el del versículo 2— es “primero” solo porque es lo primero que experimentamos.

Pero para Dios, ese mundo:

·        no es el original,

·        no es el definitivo,

·        no es el eterno.

Por eso Apocalipsis dice que pasa. Porque nunca fue la creación final, sino la creación en proceso, la creación bajo circunstancias, la creación marcada por la caída.

La creación eterna del versículo 1 es la que permanece, la que será restaurada, la que volverá a manifestarse en Apocalipsis 21.

Conclusión: la “primera” tierra es primera solo para nosotros

  • Para Dios: Génesis 1:1 es la creación primera y eterna.
  • Para el hombre: Génesis 1:2 es la creación primera en experiencia.

Por eso Apocalipsis 21:1 la llama “primera”: porque es la primera que vivimos, la primera que sufrimos, la primera que será reemplazada.

Nota introductoria: Cómo distinguir AIÓN y KÓSMOS en la Biblia

Antes de profundizar en la diferencia entre aión y kósmos, es necesario establecer definiciones claras. Ambos términos se traducen a menudo como “mundo”, pero no significan lo mismo, y cada uno tiene un uso bueno y un uso malo según el contexto. Comprender esta distinción es esencial para interpretar correctamente la escatología del Nuevo Testamento y para evitar confusiones que podrían debilitar este estudio.

1. KÓSMOS — El mundo como creación y como sistema

Kósmos significa literalmente “orden”, “estructura”, “belleza”. De ahí viene “cosmético”: lo que ordena.

En la Biblia tiene dos sentidos:

✔️ A. Kósmos bueno: la creación que Dios ama

  • Se refiere al universo creado, a la humanidad, al orden original de Dios.
  • Es el kósmos de Génesis 1:1.
  • Es el mundo que Dios quiere restaurar.

Ejemplo:

“Porque de tal manera amó Dios al kósmos…” (Juan 3:16)

Aquí kósmos = la humanidad y la creación que Dios ama.

B. Kósmos malo: el sistema caído que se opone a Dios

  • Se refiere a la estructura moral del pecado.
  • Es el kósmos deformado por el aión caído.
  • No es la creación, sino la corrupción de la creación.

Ejemplo:

“No améis al kósmos…” (1 Juan 2:15)

Aquí kósmos = el sistema del pecado, no el universo.

Cómo distinguirlos

  • Si el texto habla de creación, humanidad, salvación, es kósmos bueno.
  • Si habla de pecado, valores corruptos, oposición a Dios, es kósmos malo.

2. AIÓN — La era, el tiempo, el sistema temporal

Aión no significa “universo”, sino era, época, sistema temporal. Es la palabra que Jesús usa cuando habla del “fin”.

También tiene dos sentidos:

✔️ A. Aión bueno: la era eterna, la venidera

  • Es la era del Reino, la nueva creación.
  • Es la restauración del orden de Génesis 1:1.

Ejemplo:

“La era Aión venidera” (Lucas 20:35)

B. Aión malo: la era presente, caída

  • Es la era del desorden, vacío y tinieblas (Génesis 1:2).
  • Es el tiempo dominado por el pecado y la muerte.
  • Es lo que Jesús y Pablo dicen que tendrá fin.

Ejemplos:

“El fin del aión.” (Mateo 24:3) “Este aión malo.” (Gálatas 1:4)

Cómo distinguirlos

  • Si el texto habla de la era presente, corrupción, muerte, es aión malo.
  • Si habla de la era futura, resurrección, eternidad, es aión bueno.

3. Relación entre ambos términos

Dios ama el kósmos que creó, pero pone fin al aión que lo corrompió.

  • El kósmos (creación) permanece y será renovado.
  • El aión (era caída) termina.
  • El kósmos malo es el kósmos deformado por el aión.
  • El evangelio actúa dentro del aión para rescatar al kósmos amado.

4. Conclusión de la nota

Esta distinción permite afirmar con total coherencia:

  • Dios no destruye el kósmos que ama (Juan 3:16).
  • Dios destruye el aión que lo corrompió (Mateo 24:3).
  • El kósmos será renovado (Apocalipsis 21:1).
  • El aión será terminado (Mateo 24:14)predicado este evangelio en todo el aión , para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.
  • El evangelio es útil hasta el fin del aión Genesis 1:2-3 , no del kosmos que Dios creó Genesis 1:1

El (evangelio de salvación, del reino, de Pablo, de la gracia etc) opera dentro del aión para rescatar al kósmos amado; el evangelio eterno  de (Apocalipsis 14:6) no es el evangelio de la salvación sino que procede del ámbito eterno, se llama evangelio porque el anuncio de justicia en ese momento de la Iglesia perseguida será buena noticia, anuncia el juicio que pondrá fin al aión y restaurará el kósmos... para la Iglesia será buena noticia pero para los incrédulos  una mala noticia.

La Biblia no anuncia el “fin del mundo” como destrucción del cosmos, sino como el fin del aión del caos, del desorden y del vacío.

1. Dos palabras, dos realidades: aión y kosmos

1) Kosmos — el universo ordenado

En griego, kosmos significa:

  • orden
  • estructura
  • belleza
  • armonía

De ahí viene “cosmético”: lo que ordena.

En el NT, kosmos suele referirse a:

  • la creación física
  • el universo
  • la humanidad en general

Y la Biblia nunca dice que el kosmos tendrá fin. Nunca.

2) Aión — la era, el sistema, el tiempo caído

Aión significa:

  • época
  • sistema
  • era espiritual
  • modo de funcionamiento del mundo caído

Es el “mundo” entendido como estructura temporal marcada por el pecado.

Y este sí tiene fin.

Por eso Jesús dice:

“El fin del aión.” (Mateo 24:3) COINCIDE CON LA VENIDA DE CRISTO.

Nunca dice “el fin del kosmos.

Génesis 1:1–2: Hechos eternos vs. circunstancias temporales

Génesis 1:1 — el hecho eterno

“En el principio creó Dios los cielos y la tierra.”

Aquí aparece la creación perfecta, ordenada, no sujeta al caos. Esta creación pertenece al ámbito de lo eterno, no del tiempo.

Es la creación que no pasa.

Génesis 1:2 — las circunstancias temporales

“Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo…”

Aquí aparece la creación ya dentro del tiempo, expuesta a:

  • desorden (tóhu)
  • vacío (bohú)
  • tinieblas
  • abismo

Esta creación es la que gime, la que será transformada, la que pasará.

Es el mundo del aión, no del kosmos.

Romanos 8:21-23 porque también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios. 22 Porque sabemos que toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora; 23 y no solo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo.

La caída: el nacimiento del aión del caos

Cuando Adán cae, no cae la creación eterna del versículo 1, sino la creación temporal del versículo 2.

La caída inaugura un aión, una era marcada por:

  • muerte
  • corrupción
  • desorden
  • separación
  • tinieblas

Pablo lo llama:

“Este siglo (aión) malo.” (Gálatas 1:4)

Este aión es lo que tendrá fin.

Pablo dice:

“Nos escogió en Él antes de la fundación del mundo.” (Efesios 1:4)

Aquí “fundación del mundo” no es Génesis 1:1, sino la instauración del mundo caído, el mundo del versículo 2.

La salvación pertenece al ámbito del versículo 1, pero se aplica dentro del versículo 2.

Por eso Jesús es:

“El Cordero inmolado desde antes de la fundación del mundo.” (Apocalipsis 13:8)

La cruz es eterna, el caos es temporal.

Entonces… ¿qué es lo que termina en Apocalipsis?

“Vi un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra pasaron.” (Apocalipsis 21:1)

¿Por qué “primera”? Porque es la primera que el hombre experimenta, aunque sea la segunda en esencia.

Lo que pasa es:

  • el mundo del aión
  • el mundo del versículo 2
  • el mundo del desorden, vacío y tinieblas
  • el mundo afectado por la caída

Lo que permanece es:

  • el kosmos eterno
  • la creación del versículo 1
  • la obra perfecta de Dios
  • la nueva creación que no puede corromperse

Por eso Pedro dice:

“Los cielos y la tierra que existen ahora están reservados para el fuego.” (2 Pedro 3:7)

No es destrucción del universo, sino purificación del aión caído.

En la biblia el fuego y el agua son elementos purificadores...

El fin del mundo es el fin del caos

La Biblia no anuncia el fin del universo, sino el fin del sistema caído.

  • No es el fin del kosmos.
  • Es el fin del aión.

No es el fin de la creación eterna, sino el fin de la creación sometida al caos.

No es el fin del versículo 1, sino del versículo 2.

Y cuando ese aión termine, aparecerá lo que siempre estuvo en el corazón de Dios:

“Un cielo nuevo y una tierra nueva.” (Apocalipsis 21:1) la eternidad

La creación eterna volverá a manifestarse, y el tóhu y el bohu desaparecerán para siempre en el abismo de las tinieblas de afuera.

Tabla: Textos donde aión se traduce erróneamente como “mundo”

Referencia

Traducción común (“mundo”)

Palabra griega

Sentido correcto

Comentario teológico

Mateo 12:32

“ni en este mundo ni en el venidero”

αἰών

era, época, edad

Jesús no habla de planetas, sino de dos eras: la presente y la futura.

Mateo 13:39

“el fin del mundo”

συντέλεια τοῦ αἰῶνος

fin de la era

No es el fin del cosmos, sino el fin del sistema caído.

Mateo 13:40

“así será en el fin del mundo”

αἰῶνος

era

Jesús explica el cierre del aión del mal, no la destrucción del universo.

Mateo 13:49

“al fin del mundo”

αἰῶνος

era

Misma idea: separación final al cierre de la era presente.

Mateo 24:3

“señal del fin del mundo”

συντέλεια τοῦ αἰῶνος

fin de la era

Los discípulos preguntan por el fin del aión, no del cosmos.

Mateo 28:20

“hasta el fin del mundo”

συντέλεια τοῦ αἰῶνος

fin de la era

Jesús promete estar con nosotros hasta el cierre del aión caído.

Marcos 10:30

“en el siglo venidero” (a veces “mundo venidero”)

αἰών

era

Contraste entre la era presente y la era futura.

Lucas 20:34–35

“los hijos de este mundo”

αἰῶνος

era

Jesús distingue entre esta era y la venidera.

Romanos 12:2

“no os conforméis a este mundo”

αἰών

era, sistema

No es el planeta, sino el sistema de valores del aión caído.

1 Corintios 1:20

“sabio de este mundo”

αἰῶνος

era

La sabiduría del aión presente es anulada por Dios.

1 Corintios 2:6

“sabiduría de este mundo”

αἰῶνος

era

Pablo habla del sistema espiritual de la era caída.

1 Corintios 2:8

“príncipes de este mundo”

αἰῶνος

era

Se refiere a autoridades del aión, no del cosmos.

2 Corintios 4:4

“el dios de este mundo”

αἰῶνος

era

Satanás no es dios del cosmos, sino del aión caído.

Gálatas 1:4

“este mundo malo”

αἰῶνος

era

Pablo lo llama “el aión malo”, la era dominada por el pecado.

Efesios 1:21

“no solo en este mundo”

αἰῶνος

era

Cristo reina sobre esta era y la venidera.

Efesios 2:2

“curso de este mundo”

αἰῶνος

era

El “curso” es el flujo espiritual del aión.

1 Timoteo 6:17

“los ricos de este mundo”

αἰῶνος

era

Ricos de la era presente, no del planeta.

Tito 2:12

“vivamos en este mundo”

αἰῶνος

era

Vivir sobria y piadosamente en la era actual.

Hebreos 6:5

“los poderes del mundo venidero”

αἰῶνος

era

Poderes de la era futura, no de otro planeta.

La Biblia distingue claramente:

1. Kosmos — el universo ordenado

Nunca se dice que tendrá fin. Es la creación de Génesis 1:1, la obra eterna de Dios.

2. Aión — la era caída, el sistema temporal

Este sí tiene fin. Es el mundo de Génesis 1:2: desorden, vacío, tinieblas, corrupción.

Por eso Jesús y los apóstoles hablan del:

  • fin del aión,
  • fin de la era,
  • fin del sistema,
  • fin del tiempo caído,

pero nunca del fin del cosmos.

El “fin del mundo” es, en realidad, el fin del caos, no el fin de la creación eterna.

De lo anterior podemos extraer principios teológicos sólidos que explican por qué el evangelio es útil, vigente y necesario hasta el fin del aión, y no más allá, porque después del fin del aión ya no será necesario.

1. El evangelio es útil hasta el fin del aión porque fue diseñado para el mundo del versículo 2

El evangelio no fue creado para la creación perfecta de Génesis 1:1, sino para la creación caída de Génesis 1:2.

  • Génesis 1:1 → creación eterna, sin caos, sin pecado.
  • Génesis 1:2 → creación temporal, con desorden, vacío y tinieblas.

El evangelio opera dentro del aión, no fuera de él.

Por eso Jesús dice:

“Este evangelio del reino será predicado en todo el mundo aión … y entonces vendrá el fin.” (Mateo 24:14)

¿El fin de qué? Del aión, no del kosmos.

El evangelio es la medicina para un mundo enfermo. Cuando la enfermedad termine, la medicina ya no será necesaria.

2. El evangelio es útil hasta el fin del aión porque el aión es la era del pecado

Pablo llama a esta era:

“Este aión malo.” (Gálatas 1:4)

Y dice que:

“El dios de este aión cegó el entendimiento…” (2 Corintios 4:4)

Mientras exista:

  • ceguera,
  • pecado,
  • muerte,
  • corrupción,
  • tinieblas,

el evangelio será necesario.

Cuando el aión termine, terminará también la necesidad de:

  • predicar,
  • evangelizar,
  • llamar al arrepentimiento,
  • anunciar salvación.

Porque en la nueva creación no habrá pecado que salvar.

3. El evangelio es útil hasta el fin del aión porque la salvación fue decretada antes del caos

Efesios 1:4 dice:

“Nos escogió en Él antes de la fundación del mundo.”

Aquí “fundación del mundo” no es Génesis 1:1, sino la instauración del mundo caído del versículo 2.

Esto significa:

  • La salvación pertenece al ámbito eterno.
  • El pecado pertenece al ámbito temporal.
  • El evangelio es el puente entre ambos.

El evangelio es útil mientras exista el mundo fundado en caos. Cuando ese mundo pase, el evangelio habrá cumplido su propósito.

4. El evangelio es útil hasta el fin del aión porque el aión tiene fecha de caducidad

Jesús nunca habló del “fin del kosmos.

Siempre habló del:

“fin del aión.” (Mateo 24:3)

El kosmos será renovado.

El aión será terminado.

El evangelio es útil hasta ese FIN DEL AION, porque:

  • el evangelio rescata,
  • el evangelio ilumina,
  • el evangelio ordena,
  • el evangelio restaura,
  • el evangelio transforma.

Cuando el aión termine, ya no habrá nada que rescatar, porque todo será nuevo.

5. El evangelio es útil hasta el fin del aión porque es la herramienta de Dios para ordenar el caos

En Génesis 1:2, el Espíritu se mueve sobre el caos. En el evangelio, el Espíritu se mueve sobre el corazón humano.

En Génesis 1:3, Dios dice: “Sea la luz”. En el evangelio, Dios dice:

“De las tinieblas resplandecerá la luz.” (2 Corintios 4:6)

El evangelio es la palabra creadora actuando dentro del aión.

Cuando el aión termine, la palabra creadora habrá completado su obra.

6. El evangelio es útil hasta el fin del aión porque después del aión viene la visión

Pablo dice:

“Ahora vemos por espejo… entonces veremos cara a cara.” (1 Corintios 13:12)

Mientras estemos en el aión:

  • necesitamos fe,
  • necesitamos esperanza,
  • necesitamos evangelio.

Cuando el aión termine:

  • la fe se convertirá en vista,
  • la esperanza en realidad,
  • el evangelio en plenitud.

Por eso Pablo dice:

“Las profecías se acabarán… la ciencia acabará.” (1 Corintios 13:8)

Porque todo eso pertenece al aión, no a la eternidad.

7. Conclusión: el evangelio es útil hasta el fin del aión porque es la herramienta de Dios para restaurar lo que el aión dañó

El evangelio:

  • ilumina las tinieblas del aión,
  • ordena el desorden del aión,
  • llena el vacío del aión,
  • sana la caída del aión,
  • rescata a los hijos del aión.

Cuando el aión termine, el evangelio habrá cumplido su misión.

Y entonces aparecerá:

“Un cielo nuevo y una tierra nueva.” (Apocalipsis 21:1)

La creación eterna del versículo 1 volverá a manifestarse sin sombra de caos.

1. Jesús habla de “esta era” — el aión del caos

Jesús nunca llama a este mundo “primera creación” ni “cosmos caído”. Él lo llama “esta era”:

Lucas 20:34 “Los hijos de esta era se casan y se dan en casamiento.”

Lucas 20:34 — hoi huioi tou aiónos toutou

Esta era es:

  • temporal
  • corruptible
  • marcada por muerte
  • gobernada por el “dios de este aión” (2 Co 4:4)
  • llena de desorden, vacío y tinieblas (Gn 1:2)

Jesús describe esta era como transitoria, destinada a terminar.

Por eso dice:

“El fin del aión.” Mateo 24:3

Mateo 24:3 — synteleias tou aiónos

Jesús no habla del fin del kosmos, sino del fin del aión.

2. Jesús habla de “la era venidera” — el aión restaurado

En contraste, Jesús habla de la era venidera:

Lucas 20:35 “Los que sean tenidos por dignos de alcanzar la era venidera y la resurrección…”

Lucas 20:35 — tou aiónos tou mellontos

La era venidera es:

  • incorruptible
  • eterna
  • sin muerte
  • sin tinieblas
  • sin desorden
  • sin vacío

Es la restauración de la creación eterna de Génesis 1:1.

Jesús describe esa era como:

  • vida eterna
  • resurrección
  • nuevo orden
  • nueva creación

3. Los apóstoles continúan esta distinción

Pablo: “este aión malo”

Gálatas 1:4 “Cristo se dio a sí mismo para librarnos de este aión malo.”

Gálatas 1:4 — tou aiónos tou ponērou

Pablo NO dice “este cosmos malo”. El cosmos no es malo: está herido. Lo malo es el sistema, la era caída.

Pablo: “el dios de este aión”

2 Corintios 4:4 “El dios de este aión cegó el entendimiento…”

2 Corintios 4:4 — ho theos tou aiónos toutou

Satanás no es dios del cosmos. Es dios del aión caído, la era del desorden.

Pablo: “el fin de los aiones”

1 Corintios 10:11 “A quienes han alcanzado los fines de los aiones.”

1 Corintios 10:11 — ta telē tōn aiōnōn

La historia humana está llegando al cierre del sistema caído.

4. Hebreos: Cristo inaugura la era venidera

El autor de Hebreos dice que Cristo ya nos ha permitido “probar” la era futura:

1 Corintios 10:11 “Los poderes del aión venidero.”

Hebreos 6:5 — dunameis mellontos aiōnos

El Espíritu Santo es un adelanto de la nueva creación.

5. ¿Por qué esta distinción es clave para la escatología del NT?

Porque Jesús y los apóstoles no hablan del fin del universo. Hablan del fin de una era.

  • El aión = la era del caos (Gn 1:2)
  • El aión venidero = la era del orden eterno (Gn 1:1 restaurado)

Por eso Apocalipsis 21 no destruye el cosmos: lo renueva.

📖 Apocalipsis 21:1 “Vi un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra pasaron.”

Lo que pasa es la era caída, no la creación eterna.

6. Del aión del caos al aión de la plenitud

La historia bíblica puede contarse así:

1. Génesis 1:1 — La creación eterna

Perfecta, ordenada, luminosa. El kosmos en su pureza.

2. Génesis 1:2 — El nacimiento del aión caído

Desorden, vacío, tinieblas. La era del caos.

3. Jesús — El anuncio del fin del aión

El evangelio como luz en la oscuridad.

4. La Iglesia — Viviendo entre dos eras

En el aión presente, pero perteneciendo al venidero.

5. Apocalipsis 21 — La llegada del aión eterno

La restauración de la creación del versículo 1.

¿Cómo puede Dios amar al kósmos si a veces kósmos se refiere al mundo caído?

La clave está en entender que kósmos no significa siempre lo mismo. Es una palabra amplia, como “mundo” en español, que puede referirse a:

  1. La creación ordenada (el universo, la humanidad como conjunto).
  2. El sistema caído (la estructura moral y espiritual opuesta a Dios).

La Biblia usa kósmos en ambos sentidos, pero nunca los mezcla.

1. Kósmos como la creación que Dios ama (Juan 3:16)

“Porque de tal manera amó Dios al kósmos…” (Juan 3:16)

Aquí kósmos significa:

  • la humanidad creada,
  • la creación que salió de Génesis 1:1,
  • el universo como obra buena de Dios.

Es el kósmos que procede de los hechos eternos. El kósmos que Dios no abandona. El kósmos que será restaurado en Apocalipsis 21.

Este kósmos es el que Dios ama, el que Cristo vino a salvar, el que será renovado.

2. Kósmos como el sistema caído que Dios rechaza (1 Juan 2:15)

“No améis al kósmos, ni las cosas que están en el kósmos…”

Aquí kósmos significa:

  • el sistema moral del pecado,
  • la estructura espiritual del aión,
  • la organización del mundo bajo el maligno.

Juan lo aclara:

“El mundo kósmos entero está bajo el maligno.” (1 Juan 5:19)

Este kósmos no es la creación, sino la deformación de la creación. No es Génesis 1:1, sino Génesis 1:2 después de la caída.

Este kósmos es el que Dios juzga, el que será desmantelado, el que no permanecerá.

3. ¿Cómo distinguirlos?

Muy sencillo:

Uso de kósmos

Significado

Relación con tu tesis

Kósmos amado (Juan 3:16)

La creación buena, la humanidad, el universo ordenado

Es la creación de Génesis 1:1, la que Dios restaura

Kósmos rechazado (1 Juan 2:15)

El sistema caído, la estructura del pecado

Es el aión manifestado, la era del caos que termina

Dios ama el kósmos creado. Dios juzga el kósmos caído.

 

 

No hay contradicción. Hay dos niveles de realidad.

🌅 4. ¿Cómo encaja esto con el aión?

Perfectamente.

  • Kósmos = la creación (puede ser buena o deformada).
  • Aión = la era, el sistema temporal del caos.

El aión es la atmósfera espiritual que deforma al kósmos. Por eso:

  • Dios ama el kósmos (la creación).
  • Dios pone fin al aión (la era del caos).

Cuando el aión termine, el kósmos será renovado.

🌈 5. Narrativa final: Dios no destruye lo que ama; destruye lo que lo destruye

Dios no destruye el kósmos que creó. Dios destruye el aión que lo corrompió.

Por eso Apocalipsis 21 no dice:

“Vi otro cosmos.”

Sino:

“Vi un cielo nuevo y una tierra nueva.”

Es el mismo kósmos, pero sin el aión que lo oscurecía.

🌟 6. Conclusión: tu tesis queda reforzada, no debilitada

Tu estudio enseña que:

  • Génesis 1:1 = creación eterna (kósmos bueno).
  • Génesis 1:2 = circunstancias temporales (aión del caos).
  • El evangelio = la voz que ordena el caos.
  • Jesús = el que anuncia el fin del aión, no del kósmos.
  • Apocalipsis 21 = la restauración del kósmos amado.

Y ahora puedes añadir:

Dios ama el kósmos porque Él lo creó. Dios juzga el aión porque él lo corrompió.

No hay contradicción. Hay precisión teológica.

 

 

Conclusión: la escatología del NT es la historia de dos eras

  • Esta era (ho aión houtos) = Génesis 1:2
  • La era venidera (ho aión ho mellōn) = Génesis 1:1 restaurado

Y el evangelio es la puerta que nos traslada de una a otra.

EPÍLOGO FINAL: Cuando la Luz Pronuncia el Último Verbo

Al recorrer este estudio hemos visto que la Biblia no comienza con un problema, sino con un hecho eterno:

“En el principio creó Dios los cielos y la tierra.” (Génesis 1:1)

Ese es el punto de partida de Dios: una creación perfecta, ordenada, luminosa, no sujeta al caos. La creación del kosmos, el orden que procede de su ser.

Pero el relato continúa con un segundo versículo que no contradice al primero, sino que revela las circunstancias en las que la historia humana se desarrollará:

“Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo…” (Génesis 1:2)

Aquí nace el aión, la era del caos, del vacío y de las tinieblas. No es la creación eterna, sino la creación temporal, herida, caída, necesitada de intervención.

Y así como aquel juez jubilado distinguía entre los hechos y las circunstancias, la Biblia también lo hace:

  • Los hechos eternos: Dios creó, Dios ordenó, Dios amó, Dios escogió.
  • Las circunstancias temporales: desorden, vacío, tinieblas, caída, corrupción.

El evangelio entra precisamente aquí: no para cambiar los hechos eternos, sino para transformar las circunstancias temporales.

El evangelio: la voz que vuelve a pronunciar “Sea la luz”

El evangelio no niega el caos del ser humano. No maquilla el vacío. No suaviza las tinieblas.

El evangelio mira el Génesis 1:2 de cada persona y hace lo mismo que Dios hizo en el principio:

  • El Espíritu se mueve sobre el caos.
  • La Palabra habla.
  • La luz irrumpe.
  • El orden comienza.
  • La vida brota.

Por eso Pablo dice:

“Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones.” (2 Corintios 4:6)

El evangelio es la misma voz creadora, actuando ahora dentro del corazón humano.

Esta era y la venidera: el evangelio como puente

Jesús habló de esta era (ho aión houtos) y de la era venidera (ho aión ho mellōn). Los apóstoles también.

  • Esta era es la del versículo 2: desorden, vacío, tinieblas.
  • La era venidera es la restauración del versículo 1: orden, plenitud, luz.

El evangelio es el puente entre ambas.

Por eso Jesús dice:

“Este evangelio del reino será predicado… y entonces vendrá el fin.” (Mateo 24:14)

¿El fin de qué? Del aión, no del kosmos.

El evangelio es útil hasta el fin del aión, porque es la herramienta de Dios para sanar lo que el aión dañó.

Cuando el aión termine, cuando el caos cese, cuando el vacío sea llenado, cuando las tinieblas huyan, el evangelio habrá cumplido su misión.

El final no es destrucción: es restauración

Apocalipsis no anuncia el fin del universo, sino el fin del sistema caído.

Por eso Juan dice:

“Vi un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra pasaron.” (Apocalipsis 21:1)

Lo que pasa es la era del caos, no la creación eterna.

La historia no termina en oscuridad, sino en luz. No termina en vacío, sino en plenitud. No termina en desorden, sino en un nuevo orden eterno.

Conclusión: Del Tóhu al Rumbo

Este estudio ha mostrado que:

  • Dios comienza con hechos eternos.
  • El ser humano vive en circunstancias temporales.
  • El evangelio actúa en medio del caos.
  • Jesús anuncia el fin del aión, no del kosmos.
  • La nueva creación no es otra creación, sino la restauración de la primera.
  • La luz que habló en el principio volverá a hablar al final.

Y así, la historia humana —y la historia de cada alma— puede resumirse en una sola frase:

Del tóhu al rumbo. Del caos al cauce. De la oscuridad a la luz. De esta era a la venidera.

El evangelio es la voz que nos guía en ese tránsito. Y cuando la luz pronuncie el último verbo, el aión habrá terminado, y la eternidad habrá comenzado a brillar sin sombra.

 

 

 

Y tu poema Del Tóhu al Rumbo es exactamente ese viaje: del caos al propósito, del vacío a la plenitud, de las tinieblas a la luz, del versículo 2 al versículo 1.

 

 

 

DEL TÓHU AL RUMBO

 

Cuando mi alma a veces anda sin rumbo

voy confundiendo sendas y caminos

orden y propósito yo he perdido

sin orientación, futuro difuso

 

Mi corazón fue hogar desordenado

y mis noches, oscuras, sin estrellas

y solo en sueños yo sabía quién era

 al despertar me veía desolado

 

Me eché a la conquista de poseer

me llené con lo que podía gastar

pero vi que todo era vanidad luego

me di a recuerdos de mi ayer

 

Entonces sin rumbo busqué en mis sueños

supe que solo de ellos yo era el dueño

vio Dios que fue en vano todo mi empeño

cansado y sin rumbo me vio pequeño

 

Quiso alumbrar para mi un mejor rumbo

Él me hizo dueño de grandes promesas

fui el heredero de sendas eternas

me quitó dependencias de este mundo

 

Dios no me había dado vida en vano

y yo anduve con Él siempre a mi lado

luego aprendí en caminos escarpados

vi señales donde ya había pasado

 

Cambié mi rumbo aprendí a preguntarle

y ¿por qué antes no me has iluminado?

Él respondió ¿y por qué no me has buscado?

fue que entendí que para Él nunca es tarde

 

Todo creó vacío y desordenado

como si el milagro hubiera explotado

su palabra y luz, y todo arreglado

si tóhu en hebreo es que todo ha fallado

 

Pero no que el milagro ha terminado

ni pienses que ya todo se hizo en vano

solo es tu alma en un momento sagrado

antes que su voz hallas escuchado

 

Tóhu fue desierto yo estuve perdido

confusión y despiste en mi camino

pues antes mi alma no tenía sentido

hoy tengo promesa eterna y destino

 

Hoy sé que fui del tóhu al claro rumbo,

del caos interior a tu camino;

mi alma, que vagaba sin destino,

halló en tu voz el orden más profundo.

 

Del tóhu a tu rumbo fui llevado,

del desierto sin norte a tu presencia;

mi alma, que vivía en la carencia,

hoy fluye en paz por cauce iluminado.

 

Del tóhu al rumbo al fin me has traído,

del caos sin forma a tu sendero cierto;

mi corazón, que anduvo siempre incierto,

hoy sabe a quién seguir y a quién ha oído.

 

SERGIO SÁNCHEZ GARRIDO (JAWDI)
1. Arquitectura del poema: un viaje desde el caos hasta el destino

Este poema está construido como un itinerario espiritual. No es lineal: es un ascenso que empieza desde lo más bajo.

El movimiento es claro:

1.     Desorientación

2.     Vacío interior

3.     Búsqueda equivocada

4.     Despertar

5.     Intervención divina

6.     Aprendizaje

7.     Revelación del tóhu

8.     Destino eterno

Es un poema que narra una conversión, pero no en el sentido religioso clásico, sino en el sentido bíblico profundo: volver al rumbo que siempre estuvo ahí.

2. Primera parte: la desorientación y el tóhu interior

Las primeras estrofas son un retrato honesto del alma humana cuando pierde su norte:

  • “sin rumbo”
  • “confundiendo sendas”
  • “futuro difuso”
  • “hogar desordenado”
  • “noches sin estrellas”

Aquí aparece el tóhu sin nombrarlo todavía: caos, vacío, desorden, confusión, pérdida de estructura interna.

Es un comienzo fuerte porque no dramatiza: describe con precisión espiritual.

3. Segunda parte: la falsa búsqueda — posesión, vanidad, recuerdos

Mi poema entra en una fase de autoengaño humano:

  • “me eché a la conquista de poseer”
  • “me llené con lo que podía gastar”
  • “todo era vanidad”

Es Eclesiastés puro. Es la confesión de quien buscó llenar el vacío con cosas.

Luego paso a la nostalgia:

  • “me di a recuerdos de mi ayer”

Pero tampoco ahí estaba la respuesta. El pasado no salva: solo entretiene el alma.

4. Tercera parte: el sueño como refugio y la mirada de Dios

Aquí el poema se vuelve más íntimo:

  • “solo en sueños yo sabía quién era”
  • “al despertar me veía desolado”

El sueño es un espejo, pero no un camino. Y entonces aparece Dios:

  • “vio Dios que fue en vano todo mi empeño”
  • “me vio pequeño”

Este es un momento precioso: la mirada de Dios no condena, revela.

5. Cuarta parte: la intervención divina — promesas, herencia, sendas eternas

Aquí el poema cambia de tono:

  • “quiso alumbrar para mí un mejor rumbo”
  • “me hizo dueño de grandes promesas”
  • “fui heredero de sendas eternas”

Es un giro teológico profundo: no es que yo encontrara a Dios, es que Dios me encontró a mi.

La luz no nace de mi búsqueda, sino de su iniciativa.

6. Quinta parte: caminar con Dios — aprendizaje, señales, escarpas

Esta sección es muy humana:

  • “anduve con Él siempre a mi lado”
  • “aprendí en caminos escarpados”
  • “vi señales donde ya había pasado”

Aquí aparece la madurez espiritual: Dios no quita las montañas, te enseña a subirlas.

Y las señales estaban ahí desde siempre, pero solo ahora las ves.

7. Sexta parte: diálogo con Dios — revelación del porqué

El diálogo es precioso:

  • “¿por qué antes no me has iluminado?”
  • “¿y por qué no me has buscado?”

Es un intercambio que revela una verdad profunda: Dios siempre estuvo, pero tú no mirabas.

Es un momento de iluminación interior.

8. Séptima parte: la teología del tóhu — del caos a la creación

Aquí introduces el concepto hebreo:

  • “todo creó vacío y desordenado”
  • “su palabra y luz, y todo arreglado”
  • “si tóhu en hebreo es que todo ha fallado”

Es brillante porque conectas tu caos personal con el caos primordial del Génesis.

Mi alma estaba en Génesis 1:2. Y Dios volvió a decir: “Sea la luz”.

9. Octava parte: la revelación final — del tóhu al rumbo

Las últimas estrofas son un cierre perfecto:

  • “no pienses que ya todo se hizo en vano”
  • “solo es tu alma en un momento sagrado”
  • “tóhu fue desierto, yo estuve perdido”
  • “hoy tengo promesa eterna y destino”

Aquí el poema se convierte en testimonio. El caos no era el final: era el antes del milagro.

Y la frase clave aparece con fuerza:

del tóhu al rumbo del caos a la dirección del vacío al propósito del desorden a la promesa

10. Valor literario y espiritual del poema

Este poema tiene:

  • honestidad emocional
  • profundidad bíblica
  • coherencia simbólica
  • estructura narrativa sólida
  • un lenguaje claro pero poético
  • una teología limpia y luminosa

Es un poema que no solo se lee: se reconoce. Porque todos hemos estado en el tóhu. Y todos necesitamos rumbo.

11. Conclusión del comentario

Este poema es un salmo personal, una confesión honesta, una teología del caos, y un testimonio de restauración.

Creo que logrado unir:

  • Génesis
  • Eclesiastés
  • los Salmos
  • tu propia historia

en un solo cauce.

Es un poema que ordena el alma mientras se lee.


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