EL EVANGELIO ENTRE DOS ERAS
Introducción:
Del caos al cauce, del tóhu al rumbo
En la vida del creyente, el orden no es una
imposición externa, ni la plenitud una acumulación de logros. Ambas son fruto
de una presencia que ordena desde dentro, de una voz que da forma al
vacío, como en el principio.
La Escritura nos revela que antes de toda
belleza, hubo tóhu: un estado
de desorden, confusión, falta de estructura. Así estaba la tierra en Génesis
1:2. Así está muchas veces el alma humana: sin forma, sin dirección, sin luz.
Pero Dios no se intimida ante el caos. Él habla,
y al hablar, ordena. Él alumbra, y al alumbrar, revela el
rumbo.
La plenitud no llega por conquista, sino por
comunión. El orden no nace del esfuerzo, sino de la obediencia. Y el rumbo no
se descubre en mapas, sino en la intimidad con el Espíritu.
_DEL TÓHU AL RUMBO_CANCIÓN DE (JAWDI)
Este poema —y esta enseñanza— narran ese proceso:
el paso del tóhu interior al cauce divino, del desierto sin
norte a las sendas eternas, de la confusión a la promesa.
Porque en Dios, todo lo que parece desorden
es solo el antes del milagro.
Génesis 1:2 “La tierra estaba tohu va-bohu…” (desordenada y vacía)
Aquí tóhu describe un estado sin forma, sin
dirección, previo a la creación. Es la desorientación
primordial.
Génesis 1:1-2 En el
principio creó Dios los cielos y la tierra.
Este versículo no describe un proceso: declara un hecho
consumado. Es la creación desde la eternidad,
la obra que nace del ser de Dios, no de las
circunstancias.
Aquí no hay caos, ni vacío, ni tinieblas. Solo Dios
actuando soberanamente.
Es la creación que trasciende, la que no
puede ser afectada por el tiempo, la que no está sujeta a deterioro, la que
permanece porque procede de Aquel que es.
Es la creación que refleja la frase de Apocalipsis:
“Lo que Él abre, nadie cierra.”
Génesis 1:2 Y la tierra estaba desordenada Tóhu y vacía Bohu, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se
movía sobre la faz de las aguas.
Tóhu
significa:
·
desorientación
·
vacío
·
caos
·
confusión
·
falta de rumbo
·
desorden interior
·
estar perdido sin dirección
Es un término muy profundo: no es solo “estar
confundido”, sino haber perdido la estructura interna,
como si el alma estuviera sin forma.
1) Génesis 1:2
“La tierra estaba desordenada
tohu va-bohu…” (desordenada y
vacía)
Aquí tóhu describe un estado sin forma, sin dirección, previo a la
creación. Es la desorientación primordial.
2) Deuteronomio 32:10
“Lo halló en tierra de
desierto tóhu, en un yermo
de horrible soledad…”
Dios encuentra a Israel en un lugar de desorientación total, sin rumbo, sin guía. Es
un tóhu espiritual.
3) Isaías 24:10
“La ciudad por
vanidad tóhu está
destruida…”
Aquí significa ruina,
caos, pérdida de estructura.
4) Isaías 45:18
“No la creó en
vano tóhu, sino para ser
habitada.”
Dios no creó el mundo para el caos, sino
para el orden y propósito. Es un texto precioso para predicar sobre
identidad y dirección.
En la versión Reina y Valera encontramos 4
definiciones de tóhu y con ellas
comenzaré a hacer mi poema... a través de algunas metáforas.
Desordenada
de desierto
por vanidad
en vano
Aquí en el versículo 2 aparece otra
escena: una tierra sin forma, un espacio vacío,
un mundo oscuro.
Hice un poema que trata de esta aparente
contradicción en estos dos primeros versículos de la biblia... lo creado y lo
explotado hacia el desorden y el vacío...
Este versículo 2 describe la creación en
proceso, la creación expuesta al tiempo,
la creación que puede experimentar caos.
No es que Dios haya creado el caos, sino que la
creación, al entrar en el tiempo, puede experimentar desorden,
vacío y tinieblas.
Es la creación que pasará,
la que será transformada, la que será redimida.
Antes Que Existiera la Luz…
| La Creación del Mundo en Canción
-Podríamos decir que hay dos creacione:
1-La de Genesis 1:1-que NO ESTÁ SUJETA A CIRCUNSTANCIAS
2- Y la de Génesis 1:2 que si esta sujeta a las circunstancias (desorden, vacío y
tinieblas) bajo el punto de vista bíblico V-1 trasciende y V-2 pasará
y por eso Dios puede decir que según su presciencia la salvación fue acabada
antes de la fundación del mundo (Efesios 1:4).
La Biblia abre con un contraste sorprendente: un versículo
perfecto y un versículo caótico.
Un Dios que crea y una tierra
que tiembla. Un principio eterno
y un estado temporal.
Ese contraste no es un accidente literario: es
una revelación teológica.
Aquí ocurre algo
decisivo: Dios no huye del caos. Dios se
acerca al caos. Dios se mueve sobre el
caos. Dios prepara el caos para la palabra que ordena.
El Espíritu no espera a que haya luz: se mueve en la oscuridad. No espera a que haya
forma: se mueve sobre lo informe.
Esto anticipa toda la historia de la salvación:
Dios acercándose al desorden humano para transformarlo desde dentro.
Efesios 1:4 — La salvación acabada
antes del caos
Efesios 1:4 “Nos escogió en Él antes de la fundación del mundo…” Los redimidos
ya espiritualmente formamos parte de Gemesis1:1
Aquí Pablo revela algo asombroso: la obra de Dios
en Cristo pertenece al ámbito del versículo 1, no al del versículo 2.
Antes de que existiera el desorden, antes de que
hubiera vacío, antes de que las tinieblas cubrieran algo, la salvación ya
estaba decretada.
La redención no es una reacción al caos: es un
propósito eterno que precede al caos.
Por eso Dios puede salvar con autoridad: porque su obra no nace en el tiempo, sino en la eternidad.
V.1 trasciende, V.2 pasará
- Génesis 1:1 pertenece al ámbito eterno: la creación
perfecta, el propósito eterno, la obra consumada.
- Génesis 1:2 pertenece al ámbito temporal: el caos, el
vacío, las tinieblas, lo que será transformado.
- Efesios 1:4 conecta
ambos mundos: la salvación pertenece al ámbito del versículo 1, pero se
manifiesta dentro del versículo 2.
Dicho de otro modo:
La salvación nace en la eternidad, pero se
aplica en medio del caos.
El Dios que crea antes de ordenar
1-Dios crea en el versículo 1.
2- El caos aparece en el versículo 2.
3- La luz llega en el versículo 3.
Génesis 1:3 Y dijo Dios:
Sea la luz; y fue la luz.
4-La plenitud se manifiesta en el versículo 4 en
adelante.
Génesis 1:4 Y vio Dios que
la luz era buena; y separó Dios la luz de las tinieblas.
Así es también la vida del creyente:
- Dios te
pensó antes de tu caos.
- Dios te
amó antes de tu vacío.
- Dios te
escogió antes de tus tinieblas.
- Y cuando
el Espíritu se movió sobre tu vida, la Palabra habló, la luz llegó, y el
rumbo apareció.
El juez, los hechos y las
circunstancias
Una vez oí a un juez jubilado de mucho prestigio
decir en una entrevista...
que un buen juez no puede emitir un buen juicio
sin tener en cuenta "las circunstancias"... una cosa son los hechos a
la luz de la ley y otra las circunstancias que rodean a los hechos y que
causaron en gran medida el desorden, vacío y tinieblas consecuentes,
Aquel juez jubilado tenía razón: los hechos
son una cosa; las circunstancias, otra. Los hechos revelan lo que ocurrió;
las circunstancias revelan por qué ocurrió.
La Biblia hace exactamente lo mismo en sus dos
primeros versículos:
- Génesis 1:1 presenta el hecho
eterno: Dios creó los cielos y la tierra.
- Génesis 1:2 presenta las circunstancias
temporales: desorden, vacío y tinieblas.
El mundo tal y como lo conocemos esta sujeto a
las circunstancias temporales, la biblia habla de ambas creaciones (Los hechos
eternos y el mundo temporal) EL PRIMERO NO TIENE FIN EL SEGUNDO SI TIENE FIN Y
PASARÁ.
Y entre ambos versículos se abre un abismo
teológico: lo que Dios hace desde la eternidad no puede ser afectado por el
caos, pero lo que ocurre dentro del tiempo sí puede experimentar desorden.
EL EVANGELIO Y NUESTRAS
CIRCUNSTANCIAS TEMPORALES DE DESORDEN, VACIO Y TINIEBLAS
1. El evangelio no niega las circunstancias: las
enfrenta
El evangelio NO dice: “Tu vida no está
desordenada.” “Tu alma no está vacía.” “No hay tinieblas.”
NO. El evangelio mira el Génesis 1:2 de cada
persona y dice:
- Sí, hay
desorden.
- Sí, hay
vacío.
- Sí, hay
tinieblas.
Pero también dice:
“El Espíritu de Dios se movía sobre
la faz de las aguas.” (Génesis 1:2)
El evangelio comienza donde estás, no
donde deberías estar.
2. El evangelio actúa como Dios actuó en el
principio
Dios no esperó a que la tierra se ordenara sola.
No esperó a que el vacío se llenara. No esperó a que las tinieblas se
disiparan.
Dios habló.
“Y dijo Dios: Sea la luz.” (Génesis 1:3)
El evangelio es esa misma palabra creadora
entrando en el caos humano.
Por eso Pablo dice:
“Dios, que mandó que de las
tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones.” (2 Corintios 4:6)
El evangelio hace hoy lo que Dios hizo en el
principio.
3. El evangelio ordena lo que el aión desordenó
El aión —la era caída— produce:
- confusión
- desorientación
- caos
moral
- caos
emocional
- caos
espiritual
Pero el evangelio trae:
- orden
- dirección
- propósito
- identidad
- luz
Por eso Jesús predica:
“El reino de Dios se ha acercado.” (Marcos 1:15)
El reino es orden entrando en el desorden.
4. El evangelio llena lo que el vacío dejó
El vacío del ser humano no es psicológico: es ontológico.
Es el vacío que dejó la separación de Génesis 3.
Por eso Jesús dice:
“Yo he venido para que tengan vida,
y la tengan en abundancia.” (Juan 10:10)
El evangelio no solo perdona: llena.
No solo restaura: colma.
No solo salva: sacia.
5. El evangelio ilumina lo que las tinieblas
ocultaron
Las tinieblas no son solo ausencia de luz: son
un sistema espiritual.
Pablo lo llama:
“El dios de este aión.” (2 Corintios 4:4)
Pero Jesús dice:
“Yo soy la luz del mundo.” (Juan 8:12)
Y añade:
“El que me sigue no andará en
tinieblas.” (Juan 8:12)
El evangelio no solo ilumina el camino: ilumina
al caminante.
6. El evangelio es útil hasta el fin del aión porque trabaja sobre las circunstancias, no
sobre los hechos eternos
Los hechos eternos ya están establecidos:
- Dios
creó.
- Dios amó.
- Dios
escogió.
- Dios
salvó.
- Dios
restaurará.
Lo que el evangelio transforma son las
circunstancias:
- el
desorden del alma,
- el vacío
del corazón,
- las
tinieblas de la mente,
- la
confusión del espíritu.
Por eso Jesús dice:
“Este evangelio del reino será
predicado… y entonces vendrá el fin.” (Mateo 24:14)
¿El fin de qué? Del aión, no del kosmos.
El evangelio es útil mientras existan circunstancias que sanar. Cuando el aión termine, ya no habrá caos que ordenar.
7. Conclusión: el evangelio es la palabra
creadora actuando en nuestro Génesis 1:2
El evangelio:
- mira tu
desorden
- se mueve
sobre tu vacío
- ilumina
tus tinieblas
- ordena tu
caos
- llena tu
alma
- te
traslada de esta era a la venidera
Porque el evangelio no solo es un mensaje moral: es la misma voz que dijo “Sea la luz”, hablando ahora dentro del corazón humano.
1. LOS HECHOS ETERNOS: LA CREACIÓN
QUE TRASCIENDE (Génesis 1:1)
“En el principio creó Dios los
cielos y la tierra.”
Este versículo no describe un proceso, sino un acto
eterno. Es la creación como Dios la concibió, perfecta, completa,
sin sombra de caos.
Aquí no hay:
- tinieblas
- vacío
- desorden
- abismo
Porque esta creación pertenece al ámbito de lo incorruptible,
lo que procede directamente del ser de Dios.
Es la creación que no está sujeta al tiempo,
la creación que no puede fallar, la creación que permanece.
Por eso Jesús puede decir:
“El cielo y la tierra pasarán, pero
mis palabras no pasarán.” (Mateo 24:35)
La Palabra pertenece al ámbito de Génesis 1:1: lo
eterno, lo inmutable, lo que no depende de circunstancias.
2. LAS CIRCUNSTANCIAS TEMPORALES:
LA CREACIÓN SUJETA AL CAOS (Génesis 1:2)
“Y la tierra estaba desordenada y
vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo…”
Aquí aparece otra escena: una tierra sin forma, vacía,
oscura.
Esta no es la creación eterna del versículo 1,
sino la creación expuesta al tiempo, la creación que puede experimentar:
- desorden
(tóhu)
- vacío (bohú)
- tinieblas
- abismo
Esta es la creación que pasará, la que
será transformada, la que será redimida.
Pablo lo explica así:
“La creación fue sujetada a
vanidad… con la esperanza de ser libertada.” (Romanos 8:20–21)
La palabra “vanidad”
aquí es la misma idea de tóhu:
desorden, frustración, vacío.
3. LA CAÍDA: LA SEPARACIÓN ENTRE
AMBAS CREACIONES
Cuando Adán cae, no cae la creación eterna del
versículo 1, sino la creación temporal del
versículo 2.
La caída no afecta lo que Dios decretó en la
eternidad, pero sí afecta lo que el hombre vive en el tiempo.
Por eso:
- el mundo
se llena de espinos (Génesis 3:18)
- el hombre
experimenta muerte (Génesis 3:19)
- la
creación gime (Romanos 8:22)
La caída no destruye el plan eterno, pero
sí distorsiona las circunstancias temporales.
4. LA PRECIENCIA DE DIOS: LA
SALVACIÓN ANTES DEL CAOS (Efesios 1:4)
“Nos escogió en Él antes de la
fundación del mundo.”
Aquí Pablo revela algo asombroso:
- La
salvación pertenece al ámbito de Génesis 1:1.
- El pecado
pertenece al ámbito de Génesis 1:2.
Dios no improvisa la redención.
No reacciona al caos.
No responde a la caída como si fuera una
sorpresa.
La salvación fue decretada antes del
desorden. Antes del vacío. Antes de las tinieblas. Antes del abismo.
Por eso Jesús es llamado:
“El Cordero inmolado desde antes de
la fundación del mundo.” (Apocalipsis 13:8)
La cruz pertenece al ámbito de lo eterno, aunque
se manifieste en el tiempo.
5. EL FIN DEL MUNDO: EL CIERRE DE
LAS CIRCUNSTANCIAS TEMPORALES
Si Génesis 1:2 describe la creación sujeta al caos, el fin del
mundo describe el cierre de esa creación temporal.
Pedro lo explica así:
“Los cielos y la tierra que existen
ahora están reservados para el fuego.” (2 Pedro 3:7)
Es decir:
- la
creación del versículo 2 pasará
- la
creación del versículo 1 permanecerá
Juan lo confirma:
“Vi un cielo nuevo y una tierra
nueva, porque el primer cielo y la primera tierra pasaron.” (Apocalipsis 21:1)
si Génesis 1:2 es la creación “segunda” en orden
ontológico, por qué la Biblia la llama “primera”?
La respuesta es esta:
¿Porque la Biblia llama “primero”
no a lo que es primero en esencia, sino a lo que es primero en experiencia
humana?
Para nosotros, criaturas temporales, la primera
creación que conocemos es la del versículo 2, la creación caída,
limitada, sujeta a corrupción.
La creación del versículo 1 es primera en
eternidad, pero segunda en experiencia.
Por eso:
- Ontológicamente → Génesis
1:1 es la primera creación.
- Históricamente → Génesis
1:2 es la primera creación que el hombre vive.
Apocalipsis habla desde la perspectiva humana,
no desde la eterna.
La Biblia usa “primero” y “segundo” según la
experiencia, no según la esencia
Esto ocurre en otros lugares:
Adán y Cristo
1 Corintios 15:45-47 Así también está escrito: Fue hecho el primer hombre Adán alma
viviente; el postrer Adán, espíritu vivificante. 46 Mas
lo espiritual no es primero, sino lo animal; luego lo espiritual. 47 El
primer hombre es de la tierra, terrenal; el segundo hombre, que es el Señor, es
del cielo.
Pablo llama a Adán “el primer hombre” y a Cristo “el postrer
Adán” (1 Corintios 15:45–47).
Pero en esencia, Cristo es antes que Adán (Juan 1:1–3).
Juan 1:1-3 En el
principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. 2 Este era en el principio con Dios. 3 Todas las cosas por él fueron
hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.
¿Por qué entonces Cristo es “segundo”?
Porque Pablo habla desde la experiencia humana,
no desde la eternidad.
1-Lo que pasa es lo que fue afectado por el caos.
2-Lo que permanece es lo que Dios decretó en la
eternidad.
Hebreos 13:20 Y el Dios de
paz que resucitó de los muertos a nuestro Señor Jesucristo, el gran pastor de
las ovejas, por la sangre del pacto eterno,
Hebreos 8:7 Porque si aquel primero hubiera sido sin defecto,
ciertamente no se hubiera procurado lugar para el
segundo.
El pacto eterno en Cristo existía antes
del pacto de Moisés (Hebreos 13:20).
Pero la Biblia llama “primer pacto” al de Moisés y “segundo
pacto” al de Cristo (Hebreos 8:7).
¿Por qué?
Porque el pacto de Moisés fue primero en experiencia,
aunque segundo en esencia.
6. CONCLUSIÓN NARRATIVA: DOS
CREACIONES, UN SOLO PROPÓSITO
- Génesis 1:1: la creación eterna, perfecta, inmutable.
- Génesis 1:2: la
creación temporal, caída, sujeta a caos.
- Efesios 1:4: la salvación decretada antes del caos.
- Apocalipsis 21: la restauración final de la creación
eterna.
Dicho de otro modo:
La historia humana ocurre
entre el versículo 2 y Apocalipsis 21. La historia
divina ocurre entre el versículo 1 y Efesios 1:4.
En esencia (eternidad):
- Cielos y
tierra perfectos (Génesis 1:1)
- Cielos y
tierra sometidos al caos (Génesis 1:2)
En experiencia (historia humana):
- Cielos y
tierra caídos (Génesis 1:2) → “primer cielo y primera tierra”
- Cielos y
tierra nuevos (Apocalipsis 21:1) → “cielo nuevo y tierra nueva”
La Biblia usa “primero” y “segundo” según la
historia, no según la eternidad.
El mundo que conocemos —el del versículo 2— es “primero” solo porque es lo
primero que experimentamos.
Pero para Dios, ese mundo:
·
no es el original,
·
no es el definitivo,
·
no es el eterno.
Por eso Apocalipsis dice que pasa.
Porque nunca fue la creación final, sino la creación en
proceso, la creación bajo circunstancias,
la creación marcada por la caída.
La creación eterna del versículo 1 es la que permanece,
la que será restaurada, la que volverá
a manifestarse en Apocalipsis 21.
Conclusión: la “primera” tierra es
primera solo para nosotros
- Para
Dios: Génesis 1:1 es la creación primera y eterna.
- Para el
hombre: Génesis 1:2 es la creación primera en experiencia.
Por eso Apocalipsis
21:1 la llama “primera”: porque
es la primera que vivimos, la primera que sufrimos, la primera que será
reemplazada.
Nota introductoria: Cómo distinguir AIÓN y
KÓSMOS en la Biblia
Antes de profundizar en la diferencia entre aión y kósmos, es necesario establecer
definiciones claras. Ambos términos se traducen a menudo como “mundo”, pero no significan
lo mismo, y cada uno tiene un uso bueno y un uso malo según el
contexto. Comprender esta distinción es esencial para interpretar correctamente
la escatología del Nuevo Testamento y para evitar confusiones que podrían
debilitar este estudio.
1. KÓSMOS
— El mundo como creación y como sistema
Kósmos significa literalmente “orden”, “estructura”,
“belleza”. De ahí viene “cosmético”:
lo que ordena.
En la Biblia tiene dos sentidos:
✔️ A. Kósmos
bueno: la creación que Dios ama
- Se
refiere al universo creado, a la humanidad, al orden original de Dios.
- Es el kósmos
de Génesis 1:1.
- Es el
mundo que Dios quiere restaurar.
Ejemplo:
“Porque de tal manera amó Dios al kósmos…” (Juan 3:16)
Aquí kósmos = la humanidad y la
creación que Dios ama.
❌ B. Kósmos
malo: el sistema caído que se opone a Dios
- Se
refiere a la estructura moral del pecado.
- Es el kósmos deformado por el aión caído.
- No es la creación, sino la corrupción de la creación.
Ejemplo:
“No améis al kósmos…” (1 Juan 2:15)
Aquí kósmos = el sistema del pecado, no el universo.
Cómo
distinguirlos
- Si el
texto habla de creación, humanidad, salvación, es kósmos bueno.
- Si habla
de pecado, valores corruptos, oposición a Dios, es kósmos malo.
2. AIÓN
— La era, el tiempo, el sistema temporal
Aión no significa
“universo”, sino era, época, sistema temporal. Es la
palabra que Jesús usa cuando habla del “fin”.
También tiene dos sentidos:
✔️ A. Aión
bueno: la era eterna, la venidera
- Es la era
del Reino, la nueva creación.
- Es la
restauración del orden de Génesis 1:1.
Ejemplo:
“La era Aión venidera” (Lucas 20:35)
❌ B. Aión malo:
la era presente, caída
- Es la era
del desorden, vacío y tinieblas (Génesis 1:2).
- Es el
tiempo dominado por el pecado y la muerte.
- Es lo que
Jesús y Pablo dicen que tendrá fin.
Ejemplos:
“El fin del aión.” (Mateo 24:3) “Este aión malo.” (Gálatas 1:4)
Cómo
distinguirlos
- Si el
texto habla de la era presente, corrupción, muerte, es aión malo.
- Si habla
de la era futura, resurrección, eternidad, es aión bueno.
3. Relación
entre ambos términos
Dios ama el kósmos que creó, pero pone fin al aión que lo
corrompió.
- El kósmos (creación) permanece y será
renovado.
- El aión (era
caída) termina.
- El kósmos malo es el kósmos deformado
por el aión.
- El
evangelio actúa dentro del aión
para rescatar al kósmos amado.
4. Conclusión de la nota
Esta distinción permite afirmar con total
coherencia:
- Dios no
destruye el kósmos que ama (Juan
3:16).
- Dios
destruye el aión que lo
corrompió (Mateo 24:3).
- El kósmos será
renovado (Apocalipsis 21:1).
- El aión será
terminado (Mateo 24:14)predicado este
evangelio en todo el aión , para
testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.
- El
evangelio es útil hasta el fin del aión
Genesis 1:2-3 , no del kosmos
que Dios creó Genesis 1:1
El (evangelio de salvación,
del reino, de Pablo, de la gracia etc) opera dentro del aión para rescatar al kósmos
amado; el evangelio eterno de (Apocalipsis
14:6) no es el evangelio de la salvación sino que procede del ámbito
eterno, se llama evangelio porque el anuncio de justicia en ese momento de la
Iglesia perseguida será buena noticia, anuncia el juicio que pondrá
fin al aión y restaurará el kósmos... para la Iglesia será buena noticia pero
para los incrédulos una mala noticia.
La Biblia no anuncia el
“fin del mundo” como destrucción del cosmos, sino como el fin del aión
del caos, del desorden y del vacío.
1. Dos palabras, dos realidades: aión y kosmos
1) Kosmos — el universo ordenado
En griego, kosmos significa:
- orden
- estructura
- belleza
- armonía
De ahí viene “cosmético”:
lo que ordena.
En el NT, kosmos
suele referirse a:
- la
creación física
- el
universo
- la
humanidad en general
Y la Biblia nunca dice que el kosmos tendrá fin. Nunca.
2) Aión
— la era, el sistema, el tiempo caído
Aión significa:
- época
- sistema
- era
espiritual
- modo de
funcionamiento del mundo caído
Es el “mundo” entendido como estructura
temporal marcada por el pecado.
Y este sí tiene fin.
Por eso Jesús dice:
“El fin del aión.” (Mateo 24:3) COINCIDE CON LA VENIDA DE
CRISTO.
Nunca dice “el fin
del kosmos”.
Génesis 1:1–2: Hechos eternos vs. circunstancias
temporales
Génesis 1:1 — el hecho eterno
“En el principio creó Dios los cielos y la
tierra.”
Aquí aparece la creación perfecta, ordenada,
no sujeta al caos. Esta creación pertenece al ámbito de lo eterno, no
del tiempo.
Es la creación que no pasa.
Génesis 1:2 — las circunstancias
temporales
“Y la tierra estaba desordenada y
vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo…”
Aquí aparece la creación ya dentro del tiempo,
expuesta a:
- desorden (tóhu)
- vacío (bohú)
- tinieblas
- abismo
Esta creación es la que gime, la que será
transformada, la que pasará.
Es el mundo del aión, no del kosmos.
Romanos 8:21-23 porque también
la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad
gloriosa de los hijos de Dios. 22 Porque sabemos que toda
la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora; 23 y
no solo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del
Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la
adopción, la redención de nuestro cuerpo.
La caída: el nacimiento del aión del caos
Cuando Adán cae, no cae la creación eterna del
versículo 1, sino la creación temporal del versículo 2.
La caída inaugura un aión,
una era marcada por:
- muerte
- corrupción
- desorden
- separación
- tinieblas
Pablo lo llama:
“Este siglo (aión) malo.” (Gálatas 1:4)
Este aión
es lo que tendrá fin.
Pablo dice:
“Nos escogió en Él antes de la
fundación del mundo.” (Efesios 1:4)
Aquí “fundación del mundo” no es Génesis 1:1,
sino la instauración del mundo caído, el mundo del versículo 2.
La salvación pertenece al ámbito del versículo 1,
pero se aplica dentro del versículo 2.
Por eso Jesús es:
“El Cordero inmolado desde antes de la fundación
del mundo.” (Apocalipsis 13:8)
La cruz es eterna, el caos es temporal.
Entonces… ¿qué es lo que termina en Apocalipsis?
“Vi un cielo nuevo y una tierra
nueva, porque el primer cielo y la primera tierra pasaron.” (Apocalipsis 21:1)
¿Por qué “primera”? Porque es la primera que
el hombre experimenta, aunque sea la segunda en esencia.
Lo que pasa es:
- el mundo
del aión
- el mundo
del versículo 2
- el mundo
del desorden, vacío y tinieblas
- el mundo
afectado por la caída
Lo que permanece es:
- el kosmos eterno
- la
creación del versículo 1
- la obra
perfecta de Dios
- la nueva
creación que no puede corromperse
Por eso Pedro dice:
“Los cielos y la tierra que existen
ahora están reservados para el fuego.” (2 Pedro 3:7)
No es destrucción del universo, sino purificación
del aión caído.
En la biblia el fuego y el agua son elementos
purificadores...
El fin del mundo es el fin del caos
La Biblia no anuncia el fin del universo, sino el
fin del sistema caído.
- No es el
fin del kosmos.
- Es el fin
del aión.
No es el fin de la creación eterna, sino el fin
de la creación sometida al caos.
No es el fin del versículo 1, sino del versículo
2.
Y cuando ese aión termine, aparecerá lo
que siempre estuvo en el corazón de Dios:
“Un cielo nuevo y una tierra nueva.” (Apocalipsis
21:1) la eternidad
La creación eterna volverá a manifestarse, y el tóhu
y el bohu desaparecerán para siempre en el abismo de las tinieblas de
afuera.
Tabla: Textos donde aión se traduce
erróneamente como “mundo”
|
Referencia |
Traducción común (“mundo”) |
Palabra griega |
Sentido correcto |
Comentario teológico |
|
Mateo 12:32 |
“ni en este mundo ni en el venidero” |
αἰών |
era, época, edad |
Jesús no
habla de planetas, sino de dos eras: la presente y la futura. |
|
Mateo 13:39 |
“el fin del mundo” |
συντέλεια
τοῦ αἰῶνος |
fin de la era |
No es el fin
del cosmos, sino el fin del sistema caído. |
|
Mateo 13:40 |
“así será en el fin del mundo” |
αἰῶνος |
era |
Jesús
explica el cierre del aión del mal, no la destrucción del universo. |
|
Mateo 13:49 |
“al fin del mundo” |
αἰῶνος |
era |
Misma idea:
separación final al cierre de la era presente. |
|
Mateo 24:3 |
“señal del fin del mundo” |
συντέλεια
τοῦ αἰῶνος |
fin de la era |
Los
discípulos preguntan por el fin del aión, no del cosmos. |
|
Mateo 28:20 |
“hasta el fin del mundo” |
συντέλεια
τοῦ αἰῶνος |
fin de la era |
Jesús
promete estar con nosotros hasta el cierre del aión caído. |
|
Marcos 10:30 |
“en el siglo venidero” (a veces “mundo venidero”) |
αἰών |
era |
Contraste
entre la era presente y la era futura. |
|
Lucas
20:34–35 |
“los hijos de este mundo” |
αἰῶνος |
era |
Jesús
distingue entre esta era y la venidera. |
|
Romanos 12:2 |
“no os conforméis a este mundo” |
αἰών |
era, sistema |
No es el
planeta, sino el sistema de valores del aión caído. |
|
1 Corintios
1:20 |
“sabio de este mundo” |
αἰῶνος |
era |
La sabiduría
del aión presente es anulada por Dios. |
|
1 Corintios
2:6 |
“sabiduría de este mundo” |
αἰῶνος |
era |
Pablo habla
del sistema espiritual de la era caída. |
|
1 Corintios
2:8 |
“príncipes de este mundo” |
αἰῶνος |
era |
Se refiere a
autoridades del aión, no del cosmos. |
|
2 Corintios
4:4 |
“el dios de este mundo” |
αἰῶνος |
era |
Satanás no
es dios del cosmos, sino del aión caído. |
|
Gálatas 1:4 |
“este mundo malo” |
αἰῶνος |
era |
Pablo lo
llama “el aión malo”, la era dominada por el pecado. |
|
Efesios 1:21 |
“no solo en este mundo” |
αἰῶνος |
era |
Cristo reina
sobre esta era y la venidera. |
|
Efesios 2:2 |
“curso de este mundo” |
αἰῶνος |
era |
El “curso”
es el flujo espiritual del aión. |
|
1 Timoteo
6:17 |
“los ricos de este mundo” |
αἰῶνος |
era |
Ricos de la
era presente, no del planeta. |
|
Tito 2:12 |
“vivamos en este mundo” |
αἰῶνος |
era |
Vivir sobria
y piadosamente en la era actual. |
|
Hebreos 6:5 |
“los poderes del mundo venidero” |
αἰῶνος |
era |
Poderes de
la era futura, no de otro planeta. |
La Biblia distingue claramente:
1. Kosmos — el universo
ordenado
Nunca se dice que tendrá fin. Es la creación de
Génesis 1:1, la obra eterna de Dios.
2. Aión — la era caída, el
sistema temporal
Este sí tiene fin. Es el mundo de Génesis 1:2: desorden, vacío, tinieblas, corrupción.
Por eso Jesús y los apóstoles hablan del:
- fin del
aión,
- fin de la
era,
- fin del
sistema,
- fin del
tiempo caído,
pero nunca del fin del cosmos.
El “fin del mundo” es, en realidad, el fin del
caos, no el fin de la creación eterna.
De lo
anterior podemos extraer principios teológicos sólidos que
explican por qué el evangelio es útil, vigente y necesario hasta el fin
del aión, y no más allá, porque
después del fin del aión ya no será necesario.
1. El evangelio es útil hasta el fin del aión
porque fue diseñado para el mundo del versículo 2
El evangelio no fue creado para la creación
perfecta de Génesis 1:1, sino para la creación caída de Génesis 1:2.
- Génesis
1:1 → creación eterna, sin caos, sin pecado.
- Génesis
1:2 → creación temporal, con desorden, vacío y tinieblas.
El evangelio opera dentro del aión, no
fuera de él.
Por eso Jesús dice:
“Este evangelio del reino será
predicado en todo el mundo aión … y entonces vendrá el fin.” (Mateo 24:14)
¿El fin de qué? Del aión, no del kosmos.
El evangelio es la medicina para un mundo
enfermo. Cuando la enfermedad termine, la medicina ya no será necesaria.
2. El evangelio es útil hasta el fin del aión porque el aión
es la era del pecado
Pablo llama a esta era:
“Este aión malo.” (Gálatas 1:4)
Y dice que:
“El dios de este aión cegó el entendimiento…” (2 Corintios 4:4)
Mientras exista:
- ceguera,
- pecado,
- muerte,
- corrupción,
- tinieblas,
el evangelio será necesario.
Cuando el aión
termine, terminará también la necesidad de:
- predicar,
- evangelizar,
- llamar al
arrepentimiento,
- anunciar
salvación.
Porque en la nueva creación no habrá pecado
que salvar.
3. El evangelio es útil hasta el fin del aión porque la salvación fue decretada antes del
caos
Efesios 1:4 dice:
“Nos escogió en Él antes de la
fundación del mundo.”
Aquí “fundación
del mundo” no es Génesis 1:1,
sino la instauración del mundo caído del versículo 2.
Esto significa:
- La
salvación pertenece al ámbito eterno.
- El pecado
pertenece al ámbito temporal.
- El
evangelio es el puente entre ambos.
El evangelio es útil mientras exista el mundo
fundado en caos. Cuando ese mundo pase, el evangelio habrá cumplido su
propósito.
4. El evangelio es útil hasta el fin del aión porque el aión
tiene fecha de caducidad
Jesús nunca habló del “fin
del kosmos”.
Siempre habló del:
“fin del aión.” (Mateo 24:3)
El kosmos
será renovado.
El aión
será terminado.
El evangelio es útil hasta ese FIN DEL AION, porque:
- el
evangelio rescata,
- el
evangelio ilumina,
- el
evangelio ordena,
- el
evangelio restaura,
- el
evangelio transforma.
Cuando el aión
termine, ya no habrá nada que rescatar, porque todo será nuevo.
5. El evangelio es útil hasta el fin del aión porque es la herramienta de Dios para ordenar
el caos
En Génesis 1:2, el Espíritu se mueve sobre el
caos. En el evangelio, el Espíritu se mueve sobre el corazón humano.
En Génesis 1:3, Dios dice: “Sea la luz”. En el
evangelio, Dios dice:
“De las tinieblas resplandecerá la
luz.” (2 Corintios 4:6)
El evangelio es la palabra creadora
actuando dentro del aión.
Cuando el aión termine,
la palabra creadora habrá completado su obra.
6. El evangelio es útil hasta el fin del aión porque después del aión
viene la visión
Pablo dice:
“Ahora vemos por espejo… entonces
veremos cara a cara.” (1 Corintios 13:12)
Mientras estemos en el aión:
- necesitamos
fe,
- necesitamos
esperanza,
- necesitamos
evangelio.
Cuando el aión
termine:
- la fe se
convertirá en vista,
- la
esperanza en realidad,
- el
evangelio en plenitud.
Por eso Pablo dice:
“Las profecías se acabarán… la
ciencia acabará.” (1 Corintios 13:8)
Porque todo eso pertenece al aión, no a la eternidad.
7. Conclusión: el evangelio es útil hasta el fin
del aión porque es la herramienta de Dios
para restaurar lo que el aión dañó
El evangelio:
- ilumina
las tinieblas del aión,
- ordena el
desorden del aión,
- llena el
vacío del aión,
- sana la
caída del aión,
- rescata a
los hijos del aión.
Cuando el aión
termine, el evangelio habrá cumplido su misión.
Y entonces aparecerá:
“Un cielo nuevo y una tierra
nueva.” (Apocalipsis 21:1)
La creación eterna del versículo 1 volverá a
manifestarse sin sombra de caos.
1. Jesús habla de “esta era” — el aión del caos
Jesús nunca llama a este mundo “primera
creación” ni “cosmos caído”. Él lo llama “esta era”:
Lucas 20:34 “Los hijos de esta era se casan y se dan en
casamiento.”
Lucas 20:34 — hoi huioi tou
aiónos toutou
Esta era es:
- temporal
- corruptible
- marcada
por muerte
- gobernada
por el “dios de este aión” (2 Co 4:4)
- llena de desorden, vacío y tinieblas (Gn 1:2)
Jesús describe esta era como transitoria,
destinada a terminar.
Por eso dice:
“El fin del aión.” Mateo 24:3
Mateo 24:3 — synteleias tou
aiónos
Jesús no habla del fin del kosmos,
sino del fin del aión.
2. Jesús habla de “la era venidera” — el aión restaurado
En contraste, Jesús habla de la era venidera:
Lucas 20:35 “Los que sean tenidos por dignos de alcanzar la era
venidera y la resurrección…”
Lucas 20:35 — tou aiónos tou
mellontos
La era venidera es:
- incorruptible
- eterna
- sin
muerte
- sin
tinieblas
- sin
desorden
- sin vacío
Es la restauración de la creación eterna de
Génesis 1:1.
Jesús describe esa era como:
- vida
eterna
- resurrección
- nuevo
orden
- nueva
creación
3. Los apóstoles continúan esta distinción
Pablo: “este
aión malo”
Gálatas 1:4 “Cristo se dio a sí mismo para librarnos de este aión malo.”
Gálatas 1:4 — tou aiónos tou
ponērou
Pablo NO dice “este cosmos malo”. El
cosmos no es malo: está herido. Lo malo es el sistema, la era caída.
Pablo: “el
dios de este aión”
2 Corintios 4:4 “El dios de este aión cegó el entendimiento…”
2 Corintios
4:4 — ho theos tou aiónos toutou
Satanás no es dios del cosmos. Es dios del aión caído, la era del desorden.
Pablo: “el fin
de los aiones”
1 Corintios 10:11 “A quienes han alcanzado los fines de los aiones.”
1 Corintios 10:11 — ta telē tōn
aiōnōn
La historia humana está llegando al cierre del
sistema caído.
4. Hebreos: Cristo inaugura la era venidera
El autor de Hebreos dice que Cristo ya nos ha
permitido “probar” la era futura:
1 Corintios 10:11 “Los poderes del aión venidero.”
Hebreos 6:5 — dunameis mellontos
aiōnos
El Espíritu Santo es un adelanto de la nueva
creación.
5. ¿Por qué esta distinción es clave para la
escatología del NT?
Porque Jesús y los apóstoles no hablan del fin
del universo. Hablan del fin de una era.
- El aión = la
era del caos (Gn 1:2)
- El aión venidero = la
era del orden eterno (Gn 1:1 restaurado)
Por eso Apocalipsis 21 no destruye el cosmos: lo renueva.
📖 Apocalipsis 21:1 “Vi un cielo nuevo
y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra pasaron.”
Lo que pasa es la era caída, no la
creación eterna.
6. Del aión
del caos al aión de la plenitud
La historia bíblica puede contarse así:
1. Génesis 1:1
— La creación eterna
Perfecta, ordenada, luminosa. El kosmos en su pureza.
2. Génesis 1:2
— El nacimiento del aión caído
Desorden, vacío, tinieblas. La era del caos.
3. Jesús — El
anuncio del fin del aión
El evangelio como luz en la oscuridad.
4. La Iglesia
— Viviendo entre dos eras
En el aión presente, pero perteneciendo al
venidero.
5. Apocalipsis
21 — La llegada del aión eterno
La restauración de la creación del versículo 1.
¿Cómo puede Dios amar al kósmos si a
veces kósmos se refiere al mundo
caído?
La clave está en entender que kósmos no significa siempre lo mismo. Es una
palabra amplia, como “mundo” en español, que puede referirse a:
- La
creación ordenada (el universo, la humanidad como conjunto).
- El
sistema caído (la estructura moral y espiritual opuesta a
Dios).
La Biblia usa kósmos
en ambos sentidos, pero nunca los mezcla.
1. Kósmos como la creación que Dios ama
(Juan 3:16)
“Porque de tal manera amó Dios al kósmos…” (Juan 3:16)
Aquí kósmos significa:
- la
humanidad creada,
- la
creación que salió de Génesis 1:1,
- el
universo como obra buena de Dios.
Es el kósmos que procede de los hechos eternos. El kósmos que
Dios no abandona. El kósmos que será restaurado en Apocalipsis 21.
Este kósmos
es el que Dios ama, el que Cristo vino a salvar, el que será renovado.
2. Kósmos como el sistema caído que Dios rechaza (1 Juan
2:15)
“No améis al kósmos, ni las cosas que están en el kósmos…”
Aquí kósmos significa:
- el
sistema moral del pecado,
- la
estructura espiritual del aión,
- la
organización del mundo bajo el maligno.
Juan lo aclara:
“El mundo kósmos entero está bajo el maligno.” (1 Juan 5:19)
Este kósmos
no es la creación, sino la deformación de la creación. No es Génesis
1:1, sino Génesis 1:2
después de la caída.
Este kósmos
es el que Dios juzga, el que será desmantelado, el que no permanecerá.
3. ¿Cómo distinguirlos?
Muy sencillo:
|
Uso de kósmos |
Significado |
Relación con tu tesis |
|
Kósmos amado
(Juan 3:16) |
La creación buena, la humanidad, el universo ordenado |
Es la
creación de Génesis 1:1, la que Dios restaura |
|
Kósmos
rechazado (1 Juan 2:15) |
El sistema caído, la estructura del pecado |
Es el aión manifestado,
la era del caos que termina |
Dios ama el kósmos creado. Dios juzga
el kósmos caído.
No hay contradicción. Hay dos niveles de
realidad.
🌅 4. ¿Cómo
encaja esto con el aión?
Perfectamente.
- Kósmos = la
creación (puede ser buena o deformada).
- Aión = la
era, el sistema temporal del caos.
El aión es la atmósfera espiritual
que deforma al kósmos. Por eso:
- Dios ama
el kósmos (la creación).
- Dios pone
fin al aión (la era del caos).
Cuando el aión termine, el kósmos
será renovado.
🌈 5.
Narrativa final: Dios no destruye lo que ama; destruye lo que lo destruye
Dios no destruye el kósmos que creó. Dios
destruye el aión que lo corrompió.
Por eso Apocalipsis 21 no dice:
“Vi otro cosmos.”
Sino:
“Vi un cielo nuevo y una tierra nueva.”
Es el mismo kósmos, pero sin el aión
que lo oscurecía.
🌟 6.
Conclusión: tu tesis queda reforzada, no debilitada
Tu estudio enseña que:
- Génesis
1:1 = creación eterna (kósmos bueno).
- Génesis
1:2 = circunstancias temporales (aión del caos).
- El
evangelio = la voz que ordena el caos.
- Jesús =
el que anuncia el fin del aión, no del kósmos.
- Apocalipsis
21 = la restauración del kósmos amado.
Y ahora puedes añadir:
Dios ama el kósmos porque Él lo creó. Dios juzga
el aión porque él lo corrompió.
No hay contradicción. Hay precisión teológica.
Conclusión:
la escatología del NT es la historia de dos eras
- Esta era (ho aión houtos) = Génesis
1:2
- La era venidera (ho aión ho mellōn) = Génesis 1:1 restaurado
Y el evangelio es la puerta que nos
traslada de una a otra.
EPÍLOGO FINAL: Cuando la Luz Pronuncia el Último
Verbo
Al recorrer este estudio hemos visto que la
Biblia no comienza con un problema, sino con un hecho eterno:
“En el principio creó Dios los
cielos y la tierra.” (Génesis 1:1)
Ese es el punto de partida de Dios: una creación
perfecta, ordenada, luminosa, no sujeta al caos. La creación del kosmos,
el orden que procede de su ser.
Pero el relato continúa con un segundo versículo
que no contradice al primero, sino que revela las
circunstancias en las que la historia humana se desarrollará:
“Y la tierra estaba desordenada y
vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo…” (Génesis 1:2)
Aquí nace el aión, la era del
caos, del vacío y de las tinieblas. No es la
creación eterna, sino la creación temporal, herida, caída, necesitada de
intervención.
Y así como aquel juez jubilado distinguía entre los
hechos y las circunstancias, la Biblia también lo hace:
- Los hechos
eternos: Dios creó, Dios ordenó, Dios amó, Dios escogió.
- Las circunstancias
temporales: desorden, vacío, tinieblas, caída, corrupción.
El evangelio entra precisamente aquí: no para
cambiar los hechos eternos, sino para transformar las circunstancias
temporales.
El evangelio: la voz que vuelve a pronunciar “Sea
la luz”
El evangelio no niega el caos del ser humano. No
maquilla el vacío. No suaviza las tinieblas.
El evangelio mira el Génesis 1:2 de cada
persona y hace lo mismo que Dios hizo en el principio:
- El
Espíritu se mueve sobre el caos.
- La
Palabra habla.
- La luz
irrumpe.
- El orden
comienza.
- La vida
brota.
Por eso Pablo dice:
“Dios, que mandó que de las
tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones.” (2 Corintios 4:6)
El evangelio es la misma voz creadora, actuando ahora dentro
del corazón humano.
Esta era y la venidera: el evangelio como puente
Jesús habló de esta era (ho aión houtos) y de la era venidera (ho
aión ho mellōn). Los apóstoles también.
- Esta era es la
del versículo 2: desorden, vacío, tinieblas.
- La era
venidera es la restauración del versículo 1: orden,
plenitud, luz.
El evangelio es el puente entre ambas.
Por eso Jesús dice:
“Este evangelio del reino será
predicado… y entonces vendrá el fin.” (Mateo 24:14)
¿El fin de qué? Del aión, no del kosmos.
El evangelio es útil hasta el fin del aión, porque es la herramienta de Dios para sanar lo que el aión dañó.
Cuando el aión termine,
cuando el caos cese, cuando el vacío sea llenado, cuando las tinieblas huyan,
el evangelio habrá cumplido su misión.
El final no es destrucción: es restauración
Apocalipsis no anuncia el fin del universo, sino
el fin del sistema caído.
Por eso Juan dice:
“Vi un cielo nuevo y una tierra
nueva, porque el primer cielo y la primera tierra pasaron.” (Apocalipsis 21:1)
Lo que pasa es la era del
caos, no la creación eterna.
La historia no termina en oscuridad, sino en luz.
No termina en vacío, sino en plenitud. No termina en desorden, sino en un nuevo
orden eterno.
Conclusión: Del Tóhu al Rumbo
Este estudio ha mostrado que:
- Dios
comienza con hechos eternos.
- El ser
humano vive en circunstancias temporales.
- El
evangelio actúa en medio del caos.
- Jesús
anuncia el fin del aión, no del kosmos.
- La nueva creación no es otra creación, sino la restauración de la
primera.
- La luz que habló en el principio volverá a hablar al final.
Y así, la historia humana —y la historia de cada
alma— puede resumirse en una sola frase:
Del tóhu al rumbo. Del caos al cauce. De la oscuridad a la luz. De esta era
a la venidera.
El evangelio es la voz que nos guía en ese
tránsito. Y cuando la luz pronuncie el último verbo, el aión habrá terminado, y la eternidad habrá comenzado
a brillar sin sombra.
Y tu poema Del Tóhu al Rumbo es
exactamente ese viaje: del caos al propósito, del vacío a la plenitud, de las
tinieblas a la luz, del versículo 2 al versículo 1.
DEL TÓHU AL
RUMBO
Cuando mi alma
a veces anda sin rumbo
voy
confundiendo sendas y caminos
orden y
propósito yo he perdido
sin
orientación, futuro difuso
Mi corazón fue
hogar desordenado
y mis noches,
oscuras, sin estrellas
y solo en
sueños yo sabía quién era
al despertar me veía desolado
Me eché a la
conquista de poseer
me llené con
lo que podía gastar
pero vi que
todo era vanidad luego
me di a
recuerdos de mi ayer
Entonces sin
rumbo busqué en mis sueños
supe que solo
de ellos yo era el dueño
vio Dios que
fue en vano todo mi empeño
cansado y sin
rumbo me vio pequeño
Quiso alumbrar
para mi un mejor rumbo
Él me hizo
dueño de grandes promesas
fui el
heredero de sendas eternas
me quitó
dependencias de este mundo
Dios no me
había dado vida en vano
y yo anduve
con Él siempre a mi lado
luego aprendí
en caminos escarpados
vi señales
donde ya había pasado
Cambié mi
rumbo aprendí a preguntarle
y ¿por qué
antes no me has iluminado?
Él respondió
¿y por qué no me has buscado?
fue que
entendí que para Él nunca es tarde
Todo creó
vacío y desordenado
como si el
milagro hubiera explotado
su palabra y
luz, y todo arreglado
si tóhu en
hebreo es que todo ha fallado
Pero no que el
milagro ha terminado
ni pienses que
ya todo se hizo en vano
solo es tu
alma en un momento sagrado
antes que su
voz hallas escuchado
Tóhu fue
desierto yo estuve perdido
confusión y
despiste en mi camino
pues antes mi
alma no tenía sentido
hoy tengo
promesa eterna y destino
Hoy sé que fui
del tóhu al claro rumbo,
del caos
interior a tu camino;
mi alma, que
vagaba sin destino,
halló en tu
voz el orden más profundo.
Del tóhu a tu
rumbo fui llevado,
del desierto
sin norte a tu presencia;
mi alma, que
vivía en la carencia,
hoy fluye en
paz por cauce iluminado.
Del tóhu al
rumbo al fin me has traído,
del caos sin
forma a tu sendero cierto;
mi corazón,
que anduvo siempre incierto,
hoy sabe a
quién seguir y a quién ha oído.
SERGIO SÁNCHEZ
GARRIDO (JAWDI)
1. Arquitectura del poema: un viaje
desde el caos hasta el destino
Este poema está construido como un itinerario espiritual. No es lineal: es un ascenso que empieza desde lo más
bajo.
El movimiento es claro:
1.
Desorientación
2.
Vacío interior
4.
Despertar
6.
Aprendizaje
7.
Revelación del
tóhu
8.
Destino eterno
Es un poema que narra una
conversión, pero no en el sentido religioso clásico, sino en el sentido bíblico profundo: volver al rumbo que siempre estuvo ahí.
2. Primera parte: la desorientación y el tóhu interior
Las primeras estrofas son un
retrato honesto del alma humana cuando pierde su norte:
- “sin rumbo”
- “confundiendo sendas”
- “futuro difuso”
- “hogar desordenado”
- “noches sin estrellas”
Aquí aparece el tóhu sin
nombrarlo todavía: caos, vacío, desorden, confusión, pérdida de
estructura interna.
Es un comienzo fuerte porque no
dramatiza: describe con precisión espiritual.
3. Segunda parte: la falsa búsqueda — posesión, vanidad, recuerdos
Mi poema entra en una fase de autoengaño
humano:
- “me eché a la conquista de poseer”
- “me llené con lo que podía gastar”
- “todo era vanidad”
Es Eclesiastés
puro. Es la confesión de quien buscó llenar el vacío con cosas.
Luego paso a la nostalgia:
- “me di a recuerdos de mi ayer”
Pero tampoco ahí estaba la
respuesta. El pasado no salva: solo entretiene el alma.
4. Tercera parte: el sueño como refugio y la mirada de Dios
Aquí el poema se vuelve más íntimo:
- “solo en sueños yo sabía quién era”
- “al despertar me veía desolado”
El sueño es un espejo, pero no un
camino. Y entonces aparece Dios:
- “vio Dios que fue en vano todo mi empeño”
- “me vio pequeño”
Este es un momento precioso: la
mirada de Dios no condena, revela.
5. Cuarta parte: la intervención divina — promesas, herencia, sendas
eternas
Aquí el poema cambia de tono:
- “quiso alumbrar para mí un mejor rumbo”
- “me hizo dueño de grandes promesas”
- “fui heredero de sendas eternas”
Es un giro teológico profundo: no
es que yo encontrara a Dios, es que Dios me encontró a mi.
La luz no nace de mi búsqueda, sino
de su iniciativa.
6. Quinta parte: caminar con Dios — aprendizaje, señales, escarpas
Esta sección es muy humana:
- “anduve con Él siempre a mi lado”
- “aprendí en caminos escarpados”
- “vi señales donde ya había pasado”
Aquí aparece la madurez espiritual:
Dios no quita las montañas, te enseña a subirlas.
Y las señales estaban ahí desde
siempre, pero solo ahora las ves.
7. Sexta parte: diálogo con Dios — revelación del porqué
El diálogo es precioso:
- “¿por qué antes no me has iluminado?”
- “¿y por qué no me has buscado?”
Es un intercambio que revela una
verdad profunda: Dios siempre estuvo, pero tú no mirabas.
Es un momento de iluminación
interior.
8. Séptima parte: la teología del tóhu — del caos a la creación
Aquí introduces el concepto hebreo:
- “todo creó vacío y desordenado”
- “su palabra y luz, y todo arreglado”
- “si tóhu en hebreo es que todo ha fallado”
Es brillante porque conectas tu
caos personal con el caos primordial del Génesis.
Mi alma estaba en Génesis 1:2. Y
Dios volvió a decir: “Sea la luz”.
9. Octava parte: la revelación final — del tóhu al rumbo
Las últimas estrofas son un cierre
perfecto:
- “no pienses que ya todo se hizo en vano”
- “solo es tu alma en un momento sagrado”
- “tóhu fue desierto, yo estuve perdido”
- “hoy tengo promesa eterna y destino”
Aquí el poema se convierte en
testimonio. El caos no era el final: era el antes del milagro.
Y la frase clave aparece con
fuerza:
del tóhu al rumbo del caos a la
dirección del vacío al propósito del desorden a la promesa
10. Valor literario y espiritual del poema
Este poema tiene:
- honestidad emocional
- profundidad bíblica
- coherencia simbólica
- estructura narrativa sólida
- un lenguaje claro pero poético
- una teología limpia y luminosa
Es un poema que no solo se lee:
se reconoce. Porque todos hemos estado en el tóhu. Y todos necesitamos
rumbo.
11. Conclusión del comentario
Este poema es un salmo personal,
una confesión honesta, una teología del caos, y un testimonio de restauración.
Creo que logrado unir:
- Génesis
- Eclesiastés
- los Salmos
- tu propia historia
en un solo cauce.
Es un poema que ordena el alma
mientras se lee.
Génesis 1: La Canción de la Creación. La Creación en Música 🎶 ¡Que Haya Música!
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