viernes, 26 de diciembre de 2014

“E.C.M" (EXPERIENCIA CERCANA A LA MUERTE)”


Desde hace unas décadas la opinión publica esta especialmente sensible a ciertas experiencias llamadas “E.C.M” (Experiencias cercanas a la muerte). Sobre todo a raiz de la publicación del libro vida después de la vida (1975) escrito por el psiquiatra clinico Raimond MOODY.

Miles de testimonios describen increíblemente etapas similares incluso niños para nada conocedores de esta experiencia.

1.- Flotan sobre su cuerpo físico, observando todo el acontecimiento y perciben que poseen otro cuerpo. Suelen presenciar su cuerpo inerte en la cama o quirófano. Escuchan y ven cómo se les declara fallecidos. 

2. Se van elevando y atraviesan por un oscuro túnel. A veces es un movimiento por una escalera o un vacío oscuro, el cual se traviesa con relativa rapidez y muchas veces con la sensación de estar flotando.



3. Aparece una figura hacia el final del túnel; es hermosa, blanca o transparente, tiene una cualidad intensamente amorosa. Algunas veces hay paisajes, voces o música. 



4. El testigo se torna espectador, no siente dolor ni molestias, así que se siente distante de su cuerpo físico. Experimentan una sensación de paz interior. 

5. Parece ser que los padres, y amigos difuntos son quienes vienen a su encuentro. Se encuentran con familiares o amigos anteriormente fallecidos, experimentando inmensa alegría. Todos hablan de las tareas que desarrollan en el mundo espiritual, de la necesidad de continuar estudiando, evolucionando, trabajando, y de que los lazos familiares no se rompen, más bien al contrario, se fortalecen

6. Puede ser una presencia o una voz  que establece un diálogo sin palabras con este ser que parece conocer todo del moribundo. Ese ser divino les muestra los errores y aciertos de la existencia corporal.

7. Se presenta una revisión global pero integral de lo vivido. Asiste a la película de su existencia como espectador. 

8. Finalmente, el sujeto, se ve delante de un obstáculo, un muro, una pared o una puerta, y toma conciencia brusca de que su hora todavía no ha llegado. Aunque suelen encontrarse con una paz y tranquilidad indescriptibles, comienzan a sentir que deben volver. Así también se lo indican sus acompañantes, recordándoles que todavía tienen asuntos pendientes por resolver en la vida y que deben regresar para cumplir con su tarea. La vuelta es normalmente desagradable. Los testigos pueden volver a la tierra por decisión propia o por ayuda de terceros y cuando regresan, muchos de ellos se sienten ligados a una misión urgente que deben realizar en la tierra. Otros experimentan efectos secundarios que cambian su perspectiva de la vida. 

A pesar de la vana insistencia de quienes se llaman a sí mismos "escépticos" y de la negativa de parte del estamento médico, ninguna explicación fisiológica, psicológica, neurológica o farmacológica puede aclarar la totalidad del desarrollo de los casos.

Un E.C.M consta de tres partes, según la psiquiatra Russell Noyes:



1-Resistencia, en ese estado se siente miedo a morir, y se lucha por la vida, pero finalmente se acepta la situación que se vive.

2-Revisión de la vida, se siente paz y se reviven los momentos más importantes de su vida.

3-La trascendencia, se experimentan estados de alta felicidad y gran claridad mental.

Moody, quien escribió el best seller "vida después de la vida", tras analizar muchos testimonios de E.C.M , pudo separar tres tipos de casos:

1-las personas declaradas clínicamente muertas y luego reanimadas,

2-Los que perdieron la conciencia a raíz de un accidente grave

3-Y los agonizantes que son capaces de narrar lo que experimentan.
Las primeras pueden considerarse como los ecm más difíciles de explicar, ya que las personas han muerto, no se le puede atribuir muchas alteraciones psicológicas, ni el efecto de medicamentos, en que se encuentran.

Expertos belgas han encontrado un método para poder determinar si los sobrevivientes que pasaron por una experiencia cercana a la muerte (ECM) veían imágenes reales cuando estaban en coma, o simplemente fue su imaginación.
El cerebro humano es capaz de recordar tanto los sucesos reales como los imaginarios. Ambos tipos de memoria tienen sus propias características, es decir, se recuerdan de diferentes modos.

Los investigadores de la Universidad de Lieja, en Bélgica, preguntaron a los pacientes que sobrevivieron 
al ECM acerca de sus experiencias reales en la vida, la experiencia de la cercanía de la muerte. Luego los testimonios de este grupo de personas se compararon con respuestas de otro grupo de personas que nunca experimentó el ECM. El equipo de la científica Marie Thonnard llegó a la conclusión de que el cerebro no solo recuerda la experiencia cercana a la muerte como si fuera real, sino que la recuerda mejor, con más detalles.

Una de cada cinco personas que sobrevive a una parada cardíaca asegura haber tenido una ECM (Experiencia Cercana a la Muerte). Una cifra nada desdeñable de pacientes que, durante el tiempo de duración de un coma o de muerte clínica, en el que supuestamente desaparecen todas las señales externas de vida, incluida la conciencia, son capaces de narrar luego sus sensaciones y percepciones, aunque no se registre actividad cerebral alguna.
Los casos de ECM llevan casi medio siglo documentándose y estudiándose, sobre todo desde los campos de la neurociencia y la psicología, pero aún no se ha logrado encontrar una explicación científica convincente, más allá de meras conjeturas e hipótesis indemostrables. Cada vez son más los investigadores médicos interesados en este fenómeno, y la literatura sobre el tema llegó a su cénit con la publicación el pasado año de La prueba del cielo: El viaje de un neurocirujano a la vida después de la vida (Zenith). Un libro superventas en el que el neurocirujano Eben Alexander narra su supuesta experiencia en el más allá durante el tiempo que estuvo en coma.



 La fundación fundación John Templeton que, con base en Filadelfia, se describe a sí misma como “un catalizador filántropo para la investigación sobre las Grandes Cuestiones de la vida”, financiará con cinco millones de dólares una selección de proyectos de investigación sobre las experiencias al borde la muerte. Es lo que se ha dado en llamar

PROYECTO IMMORTALIDAD
La prueba definitiva
Entre los elegidos en el Proyecto Inmortalidad destaca Sam Parnia, director de investigación sobre reanimaciones en la Universidad de Nueva York, quien tratará de de determinar si las ECM son reales. Es decir, discernir si sus causas son físicas o, por el contrario, parapsicológicas o metafísicas. Para ello, el autor de Erasing Death: The Science That Is Rewriting the Boundaries Between Life and Death analizará la actividad cerebral de los pacientes que sufren un paro cardíaco. De este modo, tratará de determinar si las conexiones neuronales son susceptibles de provocar una experiencia subjetiva, verse a uno mismo fuera del cuerpo y en tercera persona mientras los médicos tratan de reanimarlo.

El estudio tratará de determinar si las conexiones neuronales son susceptibles de provocar una experiencia subjetiva

El experimento del investigador norteamericano consiste en proyectar diferentes imágenes y sonidos, elegidos al azar, en las salas de reanimación de varios hospitales. Si ese 20% de pacientes en coma que viven una ECM, introduce referencias a las imágenes o sonidos proyectados, entonces se podría descartar la hipótesis más extendida sobre este fenómeno: que son simples alucinaciones posteriores a la reanimación.

Este artículo es una selección de otros autores pero que nos sugiere la pregunta que en el próximo tratare de desvelar en clave de teología bíblica ¿Hay vida después de la muerte?.

Al oir esta canción compuesta por Marcos Witt (PARA EL FUNERAL DE UNA CREYENTE MUY ESTIMADA) , siento que este músico sabe la respuesta verdadera a la anterior pregunta.....SI HAY VIDA DESPUÉS DEL TÚNEL.

Pastor Sergio Sánchez Garrido



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