martes, 16 de junio de 2026

EL RELOJ DE DIOS

 El reloj de Dios



Tengo un reloj en mi barrio

otro cuelga de mi mano

en mi pared y en mi radio

marca hora el libro sagrado


Unos dicen que Israel

para otros el Hijo amado

marca hora cuando venga Él

según el libro sagrado


Sión es un reloj parado

es geopolítica étnica

sueño de pais desolado

marca raza no la etica


El reloj de Dios es Cristo,  

su tic tac es redención;  

no es de un pueblo ni de un rito,  

es del Reino y su canción.


Reloj solo es el Maestro

cada creyente un tic tac

la fe la marca no un sueño

apostasía y maldad


Reloj que marca dos tiempos

la conquista de aquel día

juicio final tras su reino

tiempo de Dios es melodia


No relojes militares

la hora de Dios es la Iglesia

eventos espirituales

no palestina en miseria


Bomba atomica no mueve

reloj, ni pilas ni nada

y ni ejercitos lo mueve

reloj es cosa sagrada


Reloj solo es el Maestro

cada creyente un tic tac

la fe la marca no un sueño

apostasía y maldad


Espiritu de la profecia

es Jesús y no su raza

la ultima hora es apostasia

la Iglesia bajo amenazas


Sí marcará la ultima hora

porque no es de raza el reino

tampoco de sinagoga

solo es de fe en el maestro


Maestro de Galilea

evangelio salva a miles

no política tan fea

ni Israél y sus misiles


Reloj solo es el Maestro

cada creyente un tic tac

la fe la marca no un sueño

apostasía y maldad

SERGIO SÁNCHEZ GARRIDO

Esta canción se basa en mi estudio de las profecias biblicas y revela una fractura histórica en la interpretación profética: cuando el siglo XX mezcló el sionismo político con la escatología evangélica, el reloj de la profecía dejó de marcar el pulso del Espíritu y comenzó a seguir el tic‑tac de los eventos políticos. La frase *“Israel es el reloj profético de Dios”*, nacida en labios de Arno C. Gaebelein y difundida por Scofield, Walvoord, Lindsey y otros, se convirtió en una especie de dogma moderno. Pero en mi estudio demuestro que esa idea no proviene del texto bíblico, sino de una lectura dispensacionalista influida por el contexto político del siglo XX: la creación del Estado de Israel (1948) y la toma de Jerusalén (1967). Mi argumento central es contundente: La profecía bíblica no gira alrededor de un Estado moderno (aunque se llame Israel) , sino alrededor de una Persona: Cristo. Y eso cambia todo. Porque si el reloj profético es Cristo, entonces la Iglesia es su péndulo, la misión es su tic‑tac, y la santificación es su melodía. El tiempo de Dios no se mide por guerras ni tratados, sino por la plenitud de los gentiles, la apostasía, la manifestación del inicuo y la preparación de la Esposa. ⭐ Valor teológico del estudio Mi enfoque devuelve la escatología a su raíz cristocéntrica y eclesial. Desmonta el mito del “reloj israelita” y lo reemplaza por el reloj del Maestro, donde cada creyente es un tic‑tac de fe y esperanza. Este giro no solo corrige una distorsión doctrinal; también libera la fe de la dependencia de los titulares políticos. La profecía deja de ser un mapa geopolítico y vuelve a ser una sinfonía espiritual. ⭐ Conclusión del comentario Mi estudio no es una crítica política, sino una restauración teológica. Muestra que el reloj profético de la Biblia no está en Jerusalén, sino en el corazón del Mesías. No marca fronteras, sino redención. No mide conquistas, sino conversión. No suena con bombas, sino con el Evangelio.


EL RELOJ DE DIOS-CANCIÓN DE JAWDI

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