PALINGENESIA LA REGENERACIÓN COSMICA
PALINGENESIA LA REGENERACIÓN COSMICA
La palingenesia en el NT es un término raro, técnico y
teológicamente cargado. Solo aparece dos veces, y
cada una ilumina un aspecto distinto del “renacimiento”: uno soteriológico-individual y otro cósmico-escatológico
palingenesía es
un término tardío, propio del:
·
estoicismo
helenístico
·
filosofía
moral romana
·
literatura
grecorromana del siglo I a.C.–I d.C.
Por esta razón no aparece
en el antiguo testamento griego llamado la Septuaginta que fue traducido 250
años antes de nuestra era.
Esto no quiere decir que
no hable de esta regeneración sino que usa otros términos relacionados:
En su lugar, la LXX usa otros vocablos para
expresar ideas de renovación:
·
ἀνακαίνισις (renovación)
·
καινός / καινόω (nuevo / hacer nuevo)
·
ἀποκατάστασις (restauración)
·
ἀνάστασις (resurrección)
Pero nunca παλιγγενεσία.
TEXTOS DE PALINGENESIA
El primero que vamos a
ver goza de un consenso casi general en la mayoría de los comentaristas...
1-Tito 3:5 palinginesia espiritual e individual
Tito 3:5
Reina-Valera 1960
5 nos salvó, no por obras de justicia que nosotros
hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la
regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo,
Aquí el término se
refiere a la regeneración espiritual del creyente, asociada al
bautismo y a la obra del Espíritu. Esto es lo que también llamamos nuevo
nacimiento explicado por Jesús al sacerdote Nicodemo
Cuando Jesús habla con Nicodemo, usa otra
expresión:
“El que no nazca de nuevo (γεννηθῇ ἄνωθεν) no puede ver el Reino de Dios.” Juan 3:5
El término clave:
ἄνωθεν (anōthen)
Puede significar:
- de nuevo
- desde arriba
- desde el origen
- desde lo alto (de Dios)
Jesús juega con esta ambigüedad: Nicodemo
entiende “otra vez”, pero Jesús habla de “desde arriba”, del Espíritu.
γεννηθῆναι (gennēthēnai)= “ser
engendrado”, “ser dado a luz”.
Por tanto:
γεννηθῆναι ἄνωθεν = ser engendrado desde arriba, por el Espíritu.
El ser humano, muerto en
sus pecados, necesita un nuevo origen. Jesús lo llama nacer
de arriba, un nacimiento que no proviene de la carne ni de la voluntad
humana, sino del Espíritu. Pablo lo llama palingenesía, una
nueva génesis interior, un acto creador donde Dios limpia, renueva y da vida.
Ambos describen el momento en que el Espíritu Santo recrea al
ser humano desde dentro, inaugurando una vida nueva que participa del Reino.
Conclusión
- Tito 3:5 describe el nuevo nacimiento con el
término técnico palingenesía.
- Juan 3 describe el nuevo nacimiento con la
expresión nacer de arriba.
- Ambos textos hablan de la misma obra del Espíritu.
- La palingenesía es la nueva
génesis del creyente.
- Nacer de arriba es la acción divina que produce esa nueva
génesis.
En otras palabras:
La palingenesía espiritual e
individual, es el resultado; nacer de arriba es el proceso. La palingenesia es la nueva vida; nacer de arriba es el acto creador
del Espíritu.
-Los individuos del reino ya hemos nacidos y vamos cambiando,
pero es un proceso espiritual e individual el mundo en general sigue sin entrar
en una palingenesia cósmica, la que explicamos en el segundo texto.
EL CANTERO Y LAS DOS PIEDRAS
(Un cuento sobre por qué deben
existir dos palingenesias)
Había una vez un viejo cantero llamado Elyab, famoso en toda la
región porque podía transformar una roca informe en una pieza perfecta para el
templo. Un día, un joven aprendiz llamado Nadab le preguntó:
—Maestro, ¿por qué trabajas siempre con dos piedras? ¿No bastaría
con una sola?
Elyab sonrió, tomó las dos piedras y las puso sobre la mesa.
—Mira bien —dijo—. Esta primera piedra es el corazón del hombre.
Está llena de grietas, polvo y dureza. Si no la transformo, jamás podrá encajar
en el templo. Esta segunda piedra es el mundo mismo. También está
agrietado, desgastado y torcido. Si no lo renuevo, aunque la primera piedra sea
perfecta, no tendrá un lugar donde reposar.
Nadab frunció el ceño.
—Entonces… ¿no basta con transformar el corazón?
El maestro negó con la cabeza.
—Si solo transformo la piedra pequeña, seguirá viviendo en un mundo que la
golpea, la erosiona y la hiere. Y si solo transformo la piedra grande, seguirá
siendo un templo vacío, sin piedras vivas que lo llenen.
El joven guardó silencio.
Elyab tomó la piedra pequeña y comenzó a pulirla.
—Esta es la primera palingenesia: el nuevo nacimiento del hombre.
Sin esto, ninguna vida puede ser parte del templo.
Luego tomó la piedra grande y la sumergió en agua, dejándola reposar.
—Y esta es la segunda palingenesia: la renovación del mundo. Sin
esto, el templo nunca será un hogar.
Finalmente, el maestro juntó ambas piedras. Encajaron perfectamente, como
si hubieran sido hechas la una para la otra.
—¿Ves, Nadab? —dijo Elyab—. Dios no solo renueva al hombre. Dios
renueva el mundo para que el hombre renovado pueda habitarlo. Si hubiera
una sola palingenesia, la obra quedaría incompleta. Pero con dos, la creación
entera vuelve a su propósito.
El joven sonrió, comprendiendo por primera vez que la historia de Dios no
termina en el corazón… sino en un mundo nuevo donde los corazones nuevos
pueden vivir.
-La primera
palingenesia (Tito 3:5) transforma al hombre.
-La segunda
palingenesia (Mateo 19:28) transforma el cosmos.
-Una sin la otra dejaría la obra incompleta.
-Dios renueva al hombre y el mundo
para que ambos vuelvan a encajar.
La primera palingenesia es la transformación
interior, también la llamamos la conversión o el nuevo nacimiento.
EL MONJE Y LA TAZA AGRIETADA
(Un cuento zen sobre la renovación
interior)
En un monasterio de montaña vivía un joven monje llamado Ren. Era aplicado,
disciplinado y obediente, pero siempre caminaba con el ceño fruncido. Sentía
que, a pesar de sus esfuerzos, nada cambiaba dentro de él.
Un día, el maestro lo llamó y le entregó una vieja taza de barro,
agrietada y manchada por los años.
—Llévala contigo durante una semana —le dijo—. Bebe en ella, lávala,
cuídala.
Ren obedeció. Pero cada vez que la usaba, la taza dejaba escapar gotas por
las grietas. El agua sabía a tierra. Y el monje se irritaba más y más.
Al final de la semana, volvió ante el maestro.
—Maestro, esta taza es inútil. Está rota. No sirve para nada. ¿Por qué me
pediste que la cuidara?
El maestro sonrió.
—Porque tú eres como esta taza.
Ren se quedó en silencio.
—Intentas llenarte de conocimiento, disciplina y esfuerzo —continuó el
maestro—, pero tu interior está agrietado. No necesitas más agua.
Necesitas renovar el barro.
El joven bajó la mirada.
—¿Y cómo se renueva el barro?
El maestro tomó la taza, la sumergió lentamente en un cuenco de agua tibia
y dijo:
—El barro se renueva cuando deja de resistirse. Cuando se ablanda.
Cuando acepta ser moldeado de nuevo.
Luego añadió:
—La renovación interior no ocurre cuando te esfuerzas más, sino cuando te
vuelves más blando por dentro. Cuando permites que la vida, la oración y el
silencio te remojen hasta que tus grietas puedan cerrarse.
Ren respiró hondo. Por primera vez entendió que su lucha no era por
mejorar… sino por permitirse ser transformado.
-La renovación interior no es un acto de
fuerza, sino de rendición consciente.
-No se trata de añadir más contenido, sino de
sanar las grietas internas.
-La transformación ocurre cuando dejamos que
el Espíritu —o la vida, en lenguaje zen— nos
ablande y nos rehaga.
2-Mateo 19:28 la regeneración
cósmica
EL JARDINERO DE ALEJANDRÍA Y EL BOSQUE QUE ESPERABA SU
RENACER
(Un cuento rabínico‑helenístico sobre la renovación del mundo)
En la gran ciudad de Alejandría, donde el mar hablaba griego y las
sinagogas cantaban en hebreo, vivía un anciano jardinero judío llamado Rabí
Eleazar ben Hillel. No era maestro de la Ley, pero todos decían que la Sabiduría
caminaba con él entre los árboles.
Cada mañana, Eleazar salía de la ciudad y caminaba hasta un pequeño bosque
que había plantado con sus propias manos en las afueras. Decía que aquel bosque
era su beit midrash, su casa de estudio.
Un día, un joven de la comunidad, Yehudá, se acercó al anciano.
—Rabí —preguntó—, siempre hablas de que el Eterno renovará el mundo. Pero
si el hombre cambia por dentro, ¿no es suficiente? ¿Para qué esperar un renacer
de toda la creación?
Eleazar sonrió, tomó su bastón y lo invitó a caminar.
Llegaron primero a un almendro viejo, torcido y cansado, pero que
cada primavera daba flores blancas como la luz.
—Mira este árbol —dijo el rabí—. Cada año renace. Cada año vuelve a
florecer. Es como el hombre que hace teshuvá: vuelve al Eterno y
su corazón se renueva.
Yehudá asintió.
—Entonces, ¿por qué no basta?
El anciano lo llevó más adentro del bosque. Allí, el suelo estaba seco, la
tierra agrietada, y los árboles jóvenes luchaban por crecer.
—Porque, hijo mío —dijo Eleazar—, aunque el almendro renazca, el mundo
que lo rodea sigue enfermo. El aire está cansado. La tierra está herida. La
creación entera gime, como dice nuestro hermano Pablo en sus cartas.
Yehudá se quedó en silencio.
—El hombre puede renovarse —continuó el rabí—, pero si el mundo no renace,
su renovación será como una lámpara encendida en una casa en ruinas.
Siguieron caminando hasta llegar a un claro donde, años atrás, un incendio
había arrasado todo. Pero ahora, cientos de brotes verdes cubrían el suelo.
Eleazar levantó un pequeño brote entre sus dedos.
—¿Ves esto, Yehudá? Este es el renacer del mundo, no solo del
hombre. Aquí la tierra vuelve a cantar. Aquí la creación vuelve a respirar.
El joven abrió los ojos con asombro.
—Entonces… ¿hay dos renacimientos?
El anciano asintió con solemnidad.
—Sí. El primero es la palingenesia del hombre, cuando el corazón
vuelve a su Creador. El segundo es la palingenesia del mundo, cuando la
creación entera vuelve a su propósito.
Luego añadió:
—Si el hombre renace pero el mundo no, vivirá siempre como exiliado. Y si
el mundo renace pero el hombre no, será un paraíso vacío. Por eso el Santo,
bendito sea, ha decretado dos renovaciones: una para el alma… y otra
para el universo.
Yehudá bajó la cabeza, emocionado.
—Rabí… ¿y cuándo vendrá ese renacer del mundo?
Eleazar miró al cielo, donde el sol comenzaba a ponerse sobre Alejandría.
—Cuando el Eterno diga: “He aquí, hago todas las cosas nuevas”. Ese
día, hijo mío, el hombre renovado y el mundo renovado se encontrarán por fin. Y
el exilio terminará para siempre.
-La renovación interior (teshuvá) es necesaria, pero incompleta.
-La creación también necesita un renacer: una
palingenesia cósmica.
-El hombre nuevo necesita un mundo nuevo
donde vivir.
- La
tradición judía helenística veía la creación como un “libro” que también debía
ser restaurado.
-La esperanza de Israel no es solo
espiritual: es cósmica.
Mateo 19:28 Y Jesús les dijo: De cierto os digo que en la regeneración palingenesia, cuando el Hijo del Hombre se siente en el trono de
su gloria, vosotros que me habéis seguido también os sentaréis sobre doce
tronos, para juzgar krínō a las doce tribus de Israel.
Palingenesia literalmente significa un nuevo génesis
PALIN=OTRA VEZ GENESIA=GENESIS.
Aquí Jesús usa palingenesia para
describir la renovación del mundo asociada
al establecimiento del Reino mesiánico.
Lucas 22:29-30 Yo, pues, os asigno un reino, como mi
Padre me lo asignó a mí, 30 para que comáis y bebáis a mi mesa en mi reino, y os sentéis en tronos juzgando krínō a las doce tribus de Israel.
Aquí podemos
ver que el sentarse en tronos para juzgar a las doce tribus se relaciona con el
reino de Cristo y esta es una profecía clara de Daniel.
Aquí hay tres
elementos escatológicos:
1. Asignación del Reino (διατίθεμαι ὑμῖν βασιλείαν)
2. Mesa del Reino (banquete mesiánico)
3. Tronos para juzgar (κρίνοντες) a las doce tribus
Estos tres
elementos son idénticos a los de Daniel 7.
Lucas
22:29–30 y Mateo 19:28 son dos versiones del mismo anuncio:
Reino asignado
Tronos
otorgados
Juicio sobre
Israel
Contexto
escatológico
Relación directa
con la entronización del Hijo del Hombre
Y ambos textos
están construidos sobre Daniel 7.
1. Daniel
7:9 — Se colocan tronos
“Fueron puestos tronos, y un Anciano de Días se sentó…”
Este es el punto
de partida: primero se colocan los tronos, luego viene el juicio y
luego el Reino.
2. Daniel
7:10 — Juicio
“El tribunal se sentó, y los libros fueron abiertos.”
Aquí está el juicio
que precede al Reino.
Los
libros (plural) Daniel 7:10 pertenecen al
viejo orden.
El
Libro (singular) Daniel 12:1 determina quién
entra en el nuevo orden.
Hay tres palabras claves que si no conocemos sus diferencias podemos confundir toda la escatologia a cerca de la PALINGENESIA COSMICA.
krisis=SE USA PARA JUICIO DE CONDENACIÓN
krino=SE USA PARA GOBERNAR Y REINAR
krima=SE USA EL VEREDICTO O SENTENCIA, PUEDE SER POSITIVA O NEGATIVA (EN DIFERENTES CONTEXTOS)
La
palingenesia es el nuevo orden mismo... La resurrección para el juicio final de
Apocalipsis 20:11-15 no pertenece a la
palingenesia porque es la resurrección de
condenación de la que Jesús habla varias veces:
Juan 5:24 De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación Krisis, mas ha pasado de muerte a vida.
Juan 5:29 y los que hicieron lo bueno, saldrán a resurrección de
vida; mas los que hicieron lo malo, a resurrección de condenación Krisis.
1-Krisis alude a un
juicio de condenación y es también el termino que encontramos en Apocalipsis
20:12 un juicio de condenación
Apocalipsis 20:12 Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados Krisis los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras.
Los estudiosos de la biblia deben distinguir
estos términos, porque los traductores a veces no nos dan la riqueza se matices
que el texto bíblico contiene.
2-Krinō es la acción de juzgar. Dios juzga, Cristo juzga, y los santos juzgan con Él (1 Co 6:2–3) hay muchos contextos en que este juicio es sinónimo de reinar y gobernar (Mateo 19:28, Lucas 22:29-30, etc) En la cultura hebrea a los gobernantes se les llamaba bíblicamente jueces, por eso todos estos textos debemos entenderlos como autoridad de gobierno no como juicio en el sentido gentil. En este sentido la Iglesia gobernará en el mundo del mañana pero no estará en el juicio final de apocalipsis 20:11-15 donde solo hay un trono y ni la tierra ni el cielo estan presentes.
3-Krima es el
veredicto puede ser positivo o negativo, en diferentes contextos.
En Apocalipsis 20:4, krima es autoridad para juzgar, dada a los santos.
No es condena: es reinado... ¿SOBRE QUIENES SE REINAN O GOBIERNAN SI (COMO TU
DICES) NO HAY SOBREVIVIENTES TRAS LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO?
Así todo el
cuadro final de las dos palingenesias está muy claro:
Los incrédulos → resurrección de krisis (juicio de condenación).
Los creyentes → no entran en krisis; reciben krima (autoridad para reinar al mundo del mañana, la palingenesia
cósmica y universal).
Cristo y los santos → ejercen krinō (juzgan y reinan juntos a un mundo que se está
regenerando en sentido cosmologico).
3. Daniel 7:13–14 — El Hijo del Hombre recibe el Reino
“Vi… a uno como Hijo de Hombre… y le fue dado dominio, gloria y reino…”
Este es el
texto que Jesús cita de sí mismo más que ningún otro.
4. Daniel 7:18 — Los santos reciben el Reino
“Los santos del Altísimo recibirán el reino y poseerán el reino para siempre…”Daniel
7:18
Aquí aparece por primera vez la idea de que otros
participan del Reino del Hijo del Hombre.
5. Daniel
7:22 — Los santos juzgan
“Hasta que vino el Anciano de Días, y el juicio fue dado a los santos del Altísimo, y llegó el tiempo en que los santos poseyeron el reino.” Daniel 7:22
Este versículo
es la clave para entender Mateo 19:28 y
Lucas 22:29–30:
- Se sientan tronos
- Se da juicio a los santos
- Los santos gobiernan
- Reciben el Reino
Jesús toma
este texto y lo aplica directamente a los apóstoles.
6. Daniel
7:27 — El Reino compartido
“El reino… será dado al pueblo de los santos del Altísimo…”
Este es el
fundamento de:
- “Yo os asigno un Reino” (Lc 22:29)
- “Vosotros os sentaréis en doce tronos” (Mt
19:28)
Jesús está
diciendo:
“El
Reino que Daniel vio entregado al Hijo del Hombre, ahora yo lo comparto con
vosotros.”
¿Qué significa “juzgar a las doce
tribus”?
No es un juicio final condenatorio, sino gobierno.
El verbo KRINO
en contexto de tronos y reino significa:
- gobernar
- administrar
- ejercer autoridad
- decidir asuntos
Es el mismo uso que en:
- 1 Corintios 6:2 — “¿No sabéis que los santos juzgarán al mundo?”
- Jueces 3:10 — los jueces “gobernaban” Israel
- Salmo 122:5 — “allí están los tronos para juicio, los tronos de la casa de David”
Por tanto:
Sentarse en tronos para juzgar = ejercer gobierno
mesiánico sobre Israel en el Reino.
¿Cómo
encaja esto con la palingenesia?
La palingenesia
(Mt 19:28)
es el marco temporal donde ocurre:
- la entronización del Hijo del Hombre
- la asignación del Reino
- los tronos de los apóstoles
- el gobierno sobre Israel
Es decir:
La
palingenesia es el escenario del Reino mesiánico donde se cumplen Daniel 7, Mateo 19 y Lucas 22.
✔
Lucas 22:29–30 retoma Daniel 7
✔
Mateo 19:28
explica cuándo ocurre: en la palingenesia
✔
Los tronos y el juicio son gobierno mesiánico, no juicio final
✔
La escena es escatológica, no meramente simbólica
✔
Jesús está diciendo: “El Reino de Daniel 7 os lo comparto a vosotros”
Jesús describe la
palingenesia en los términos de la profecía de Daniel 7
1. Daniel
7:9 — Se colocan tronos
“Fueron puestos tronos, y un
Anciano de Días se sentó…”Daniel 7:9
Este es el punto de partida:
primero se colocan los tronos,
luego viene el juicio
y luego el Reino.
2. Daniel
7:10 — Juicio
“El tribunal se sentó, y los libros fueron abiertos.”
Aquí está el juicio
que precede al Reino.
3. Daniel
7:13–14 — El Hijo del Hombre recibe el Reino
“Vi… a uno
como Hijo de Hombre… y le fue dado dominio, gloria y reino…”
Este es el
texto que Jesús cita de sí mismo más que ningún otro.
4. Daniel
7:18 — Los santos reciben el Reino
“Los santos del Altísimo recibirán el reino y poseerán el reino para
siempre…”Daniel 7:18
Aquí aparece
por primera vez la idea de que otros participan del Reino del Hijo del
Hombre.
5. Daniel
7:22 — Los santos juzgan
“Hasta que vino el Anciano de Días, y el juicio fue dado a los santos del Altísimo, y llegó el tiempo en que los santos poseyeron el reino.”
Este versículo
es la clave para entender Mateo 19:28 y Lucas 22:29–30:
- Se sientan tronos
- Se da juicio a los santos
- Los santos gobiernan
- Reciben el Reino
Jesús toma
este texto y lo aplica directamente a los apóstoles.
6. Daniel
7:27 — El Reino compartido
“El reino… será dado al pueblo de los santos del Altísimo…” Daniel 9:27
Este es el
fundamento de:
- “Yo os asigno un Reino” (Lc 22:29)
- “Vosotros os sentaréis en doce tronos” (Mt
19:28)
En la cultura Helena Palingenesia era una palabra utilizada en diversas
áreas, la filosófica, la política y la religiosa podríamos sintetizar su uso en
una regeneración.
Los estoicos decían que el universo se regeneraba Palingenesia cíclicamente
Filón
llama a Noé y sus hijos “líderes de una
palingenesia”, es decir, un renacimiento de la tierra.
Ciceron
usa palingenesia para describir su restauración
al regresar del exilio.
Para Josefo
en Antigüedades 11.3.9, la palabra palingenesia describe la restauración
de la nación judía tras el exilio
1-Todo
comienza con la primera resurrección (Daniel 7:9–14)
Daniel 7:9-14
Reina-Valera 1960
9 Estuve mirando hasta que fueron
puestos tronos, y se sentó un Anciano de días, cuyo vestido era blanco
como la nieve, y el pelo de su cabeza como lana limpia; su trono llama de
fuego, y las ruedas del mismo, fuego ardiente. 10 Un río
de fuego procedía y salía de delante de él; millares de millares le servían, y
millones de millones asistían delante de él; el Juez (dînā’) se sentó, y los libros fueron abiertos. 11 Yo
entonces miraba a causa del sonido de las grandes palabras que hablaba el
cuerno; miraba hasta que mataron a la bestia, y su cuerpo fue destrozado y
entregado para ser quemado en el fuego. 12 Habían también
quitado a las otras bestias su dominio, pero les había sido prolongada la vida
hasta cierto tiempo.
13 Miraba yo en la visión de la noche,
y he aquí con las nubes del cielo venía uno como un hijo de hombre, que
vino hasta el Anciano de días, y le hicieron acercarse delante de él. 14 Y
le fue dado dominio sholtan, gloria y reino malkut, para que todos los pueblos, naciones y lenguas le
sirvieran; su dominio es dominio eterno, que nunca pasará, y su reino uno
que no será destruido.
(dînā’) ES EL JUICIO LEGAL QUIEN PUEDE
CONDENAR O JUSTIFICAR... El juez es Dios y solo Dios.
El Hijo del
hombre recibe todo el juicio...
Juan 5:22 Porque el Padre a nadie juzga, sino
que todo el juicio dio al Hijo,
El es el
juez que juzga a las naciones en su venida.
Mateo 19:28 Y Jesús les dijo: De cierto os digo que en la regeneración,
cuando el Hijo del
Hombre se siente en el trono de su gloria,
vosotros que me habéis seguido también os sentaréis sobre
doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel.
Despues de este juicio comienza la palingenesia y el
juicio le es dado a los santos del altisimo esta es una nueva era y el juicio
significa gobierno,
En estos
versículos aparecen términos totalmente distintos:
·
malkut → reino,
autoridad real, gobierno
·
sholtan → dominio,
poder soberano
Estos sí son
términos de gobierno, no de juicio.
Por eso:
·
Daniel
7:10 = juicio
·
Daniel
7:14 y 7:27 = gobierno (malkut y sholtan)
Son dos
escenas distintas.
Antes de que
exista Reino, tronos o juicio, Daniel ve un despertar, un
levantamiento de los santos que serán asociados al Hijo del Hombre.
Daniel
describe:
- Tronos colocados
- El tribunal sentado
- El Hijo del Hombre recibiendo el Reino
- Los santos participando en ese Reino
Pero para que
los santos participen, deben estar vivos, glorificados,
presentes. Por eso, la visión presupone la primera resurrección: los
santos aparecen en escena antes de recibir el Reino.
En Daniel 7:22 se
ve la secuencia:
Daniel 7:22 hasta que vino el Anciano de días, y se dio el juicio a los santos del
Altísimo; y llegó el tiempo, y los santos recibieron el reino.
1.
Viene el Anciano de Días
2.
El juicio es dado a los santos
3.
Los santos poseen el Reino
La
resurrección es la entrada de los santos en esta escena celestial. Sin
resurrección, no hay santos para sentarse en tronos.
2. Jesús
toma esa escena y la aplica a sus apóstoles (Mateo 19:28)
Jesús cita directamente la estructura de Daniel:
“En la palingenesia, cuando el Hijo del Hombre se siente en el trono de su gloria, vosotros os
sentaréis en doce tronos para juzgar a las doce tribus de
Israel.”
Observa la secuencia:
1.
El Hijo del
Hombre se sienta en su trono → Daniel 7:13–14
2.
Se colocan
tronos para otros → Daniel
7:9
3.
Los santos
juzgan → Daniel
7:22
4.
El Reino es
dado → Daniel
7:27
5.
Esto ocurre en la palingenesia → Mateo 19:28
Pero para que los apóstoles se sienten en
esos tronos, deben estar resucitados. Jesús está hablando de un momento post-resurrección,
porque:
- Judas ya no está
- Los apóstoles ya habrán muerto
- Solo pueden reinar si han sido levantados (resucitados) al comenzar
la palingenesia
Por tanto:
La palingenesia comienza con la primera
resurrección, porque sin ella no hay apóstoles vivos para reinar.
3. Lucas
22:29–30 completa la escena: el Reino compartido
En la última
cena Jesús dice:
“Yo os asigno un Reino… para que comáis y bebáis a mi mesa en mi Reino, y
os sentéis en tronos juzgando a las doce tribus de Israel.”
Aquí Jesús explica
lo que en Mateo anunció:
- El Reino que el Padre le dio (Daniel 7:14)
- Él lo comparte con sus
apóstoles (Daniel 7:18, 27)
- Ellos se sientan en tronos (Daniel 7:9)
- Ellos juzgan (Daniel 7:22)
- Todo esto ocurre en su Reino, es decir,
en la palingenesia
Pero otra vez:
Para comer en la mesa del Reino y sentarse en tronos, los apóstoles deben estar
resucitados.
Lucas 22
presupone:
- Resurrección corporal
- Entrada al Reino
- Participación en el gobierno mesiánico
4. La
narrativa completa: resurrección → juicio → Reino →
palingenesia
Ahora unimos
los tres textos en una sola historia:
(1) Daniel 7: Los tronos se colocan y el Reino es entregado
Pero los
santos deben estar presentes. Esto implica la primera resurrección.
(2) Mateo 19:28: Jesús revela cuándo ocurre
En la palingenesia,
el mundo renovado. Allí los apóstoles se sientan en tronos.
(3) Lucas 22:29–30: Jesús explica el propósito
El Reino es
compartido. Los apóstoles gobiernan con Él. Comen en su mesa. Juzgan a Israel.
Nada de esto puede ocurrir antes
de la resurrección.
Conclusión
La palingenesia no es el
inicio del proceso escatológico: es el momento en que el Reino se manifiesta plenamente.
Pero ese Reino
solo puede comenzar cuando:
1.
Los santos han resucitado (primera resurrección)
2.
El Hijo del Hombre ha sido
entronizado
3.
Los tronos han sido ocupados
4.
El juicio ha sido dado a los
santos
5.
El Reino ha sido compartido con
ellos
Por eso:
La
palingenesia comienza con la primera resurrección, porque sin resurrección no
hay santos para reinar, ni apóstoles para juzgar, ni Reino para compartir.
Es la entrada
gloriosa de los resucitados en el Reino mesiánico anunciado por Daniel y
confirmado por Jesús.
EPÍLOGO: LA
DOBLE ESPERANZA DEL CRISTIANISMO — EL RENACER DEL HOMBRE Y EL RENACER DEL MUNDO
Hay doctrinas
que sostienen la fe, y hay doctrinas que la encienden. La palingenesia
—la regeneración— es una de ellas. Pero la Escritura no habla de una sola
regeneración, sino de dos: una que ocurre dentro del hombre, y
otra que ocurrirá en el mundo entero.
La primera es interior,
silenciosa, espiritual. La segunda es cósmica, visible, gloriosa.
Ambas son
necesarias. Ambas son inseparables. Ambas forman la esperanza cristiana.
1. La primera palingenesia: el renacer del hombre
Tito 3:5 la llama palingenesia. Juan 3 la llama nacer de arriba. Ezequiel 36 la
llama corazón nuevo y que Pablo
la llama nueva creación Gálatas 6:15.
Es el milagro
que ocurre cuando el Espíritu Santo recrea al ser humano desde dentro:
- limpia
- renueva
- vivifica
- transforma
Es la nueva
génesis del alma.
Pero esta
regeneración, aunque gloriosa, ocurre en un mundo que no ha renacido. El
creyente es una lámpara encendida en una casa que se cae. Una piedra pulida en
un templo en ruinas. Un árbol que florece en un bosque enfermo.
Por eso la
primera palingenesia no basta.
2. La segunda palingenesia: el renacer del mundo
Jesús la
nombra en Mateo 19:28:
“En la palingenesia… cuando el Hijo del Hombre se siente en el trono de su
gloria…”
Aquí
palingenesia no es interior. No es espiritual. No es individual.
Es cósmica.
Es el momento
en que:
- el Hijo del Hombre es entronizado
- los santos resucitan
- los tronos se ocupan
- el Reino se manifiesta
- la creación es renovada
Es la nueva
génesis del universo.
La primera
palingenesia hace nuevo al hombre. La segunda palingenesia hace nuevo
al mundo.
Una sin la
otra dejaría la obra incompleta.
3. ¿Por qué deben existir dos palingenesias?
Porque Dios no
creó al hombre para vivir en un mundo roto. Ni creó el mundo para ser habitado
por corazones muertos.
La caída
destruyó ambas cosas: el corazón humano y la creación.
Por eso la
redención debe restaurar ambas cosas:
- el hombre → por la regeneración espiritual
- el mundo → por
la regeneración cósmica
La primera
palingenesia prepara al hombre para el Reino. La segunda palingenesia
prepara el Reino para el hombre.
El
cristianismo no enseña una salvación escapista, sino una restauración total.
4. La doble esperanza cristiana
La esperanza
cristiana no es solo “ir al cielo”. La esperanza cristiana es:
1.
ser hechos nuevos (Tito 3:5)
2. vivir en un mundo nuevo (Mateo
19:28)
La primera es
la obra del Espíritu en nosotros. La segunda es la obra del Mesías sobre la
creación.
La primera
ocurre ahora. La segunda ocurrirá cuando Él venga.
La primera nos
hace hijos. La segunda nos hace herederos.
La primera nos
transforma. La segunda nos entrona.
5. La historia termina donde comenzó: con un Génesis
La Biblia
empieza con un Génesis. La Biblia termina con un nuevo Génesis.
La palabra que
Jesús usa —palingenesia— significa literalmente:
“Génesis otra
vez.”
El
cristianismo no es la historia de almas que escapan, sino de un mundo que
renace.
Un mundo
donde:
- la justicia habita
- la muerte no existe
- la creación canta
- los santos reinan
- el Mesías gobierna
Un mundo donde
la primera palingenesia (la del corazón) encuentra su hogar en la segunda
palingenesia (la del cosmos).
Conclusión final
La fe
cristiana es una doble esperanza:
- Esperanza interior: Dios me hace nuevo.
- Esperanza cósmica: Dios hace nuevo el mundo donde viviré.
La primera
palingenesia nos prepara para entrar. La segunda palingenesia prepara el Reino
para recibirnos.
Por eso el
cristianismo no es solo una religión del alma, sino una promesa para el
universo entero.
Y así, cuando
el Hijo del Hombre diga:
“He aquí, hago
todas las cosas nuevas”,
los corazones
renovados y la creación renovada se encontrarán por fin en el Reino que no
tendrá fin.
Por eso el
cristianismo no es solo una religión del alma, sino una promesa para el
universo entero.
Y así, cuando
el Hijo del Hombre diga:
“He aquí, hago todas las cosas nuevas”,
los corazones
renovados y la creación renovada se encontrarán por fin en el Reino que no
tendrá fin.
Conocer esta
doctrina bien fundamentada realmente nos quita muchos pesos, la culpa, el miedo
al error, miedo al juicio de Dios, miedo a que nuestras obras no sean
suficientes para la salvación, miedo por no ser lo suficiente perfectos etc.
📖 Textos donde
el creyente es liberado del juicio de condenación (Krisis)
- Juan 5:24“El que oye mi palabra y cree al que me envió, tiene
vida eterna; y no vendrá a condenación (krisis), mas ha pasado de muerte a vida.” 👉 Promesa
directa: el creyente no entra en el juicio de condenación.
- Romanos 8:1 “Ahora, pues, ninguna condenación (katákrima) hay para los que están en Cristo Jesús.” 👉 El
peso de la culpa es quitado; el creyente vive bajo gracia, no bajo
sentencia.
- Juan 3:18 “El que en Él cree, no es condenado (krinetai); pero el que no cree, ya
ha sido condenado.” 👉 La
diferencia entre creyente e incrédulo está en el tipo de juicio: el
primero es liberado, el segundo permanece bajo condena.
- Colosenses 2:14–15 “Anulando el acta de los
decretos que había contra nosotros… la quitó de en medio y la clavó en la cruz.” 👉 Cristo
elimina el registro de deuda —los “libros” del juicio— para los redimidos.
- Hebreos 9:27–28 “Así también Cristo fue ofrecido una sola vez para
llevar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan.” 👉 Su
segunda venida no es para juzgar a los creyentes, sino para coronarlos.
🌟 Textos donde
las obras del creyente son evaluadas para recompensa (Krima positivo)
- Romanos 14:10–12“Todos compareceremos ante el tribunal (bēma) de Cristo… cada uno dará
cuenta de sí.” 👉 No
para condenación, sino para evaluación y recompensa.
- 2 Corintios 5:10 “Porque es necesario que todos comparezcamos ante el
tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho, sea
bueno o malo.” 👉 Este bēma es el juicio de recompensa, no de
castigo.
- 1 Corintios 3:13–15“La obra (singular) de cada uno se hará
manifiesta… si permanece, recibirá recompensa; si se quema, sufrirá
pérdida, pero él mismo será salvo.” 👉 Las
obras son probadas por fuego; el creyente no pierde salvación, solo
galardón.
- Apocalipsis 22:12 “He aquí, yo vengo pronto, y mi galardón conmigo,
para recompensar a cada uno según su obra.” 👉 Cristo
trae recompensa, no condena.
La diferencia entre el juicio individual según la obra de cada uno
(Apocalipsis 22:12, 1 Corintios 3:13–15 ) y el juicio según las obras (plural,
Apocalipsis 2:23; 18:6; 20:12–13) es
teológica y estructural: revela dos niveles distintos de
evaluación divina —uno
personal y otro histórico‑colectivo— dentro del marco de la justicia
escatológica.
- Mateo
25:21 “Bien, buen siervo y fiel… entra en el gozo de tu Señor.” 👉 La
fidelidad en lo poco se traduce en autoridad en lo mucho.
Conocer esta
doctrina bien fundamentada realmente nos quita muchos pesos: la culpa, el miedo al error, miedo al juicio de Dios,
miedo a que nuestras obras no sean suficientes para la salvación, miedo por no
ser lo suficiente perfectos etc.
Hay varios
puntos doctrinales que descartan totalmente que el creyente comparezca al mismo
juicio que los incrédulos.
1-La
diferencia entre el juicio de condenación KRISIS
y el juicio de recompensas ante el BEMA DE CRISTO.
2-Ante el Bema se evalúa la obra singular de cada creyente y
la recompensa correspondiente. Pero en el trono blanco se abren los libros de
las obras (plural) y por tanto hay condenación no recompensas.
3-La Iglesia
no tendrá la capacidad de condenar al mundo, pero si de gobernarlo, y esto se
basa en la diferencia de significado entre el juicio KRINO=capacidad reinar y gobernar y el termino KRISIS=CONDENAR
Juan 16:8 Y cuando él venga, convencerá (elengchō) al mundo de pecado, de justicia y de juicio.
Los cinco términos
son condenatorios y negativos para el mundo:
1-CONVENCERÁ (elengchō) es un verbo judicial, acusar, exponer, reprender,
dejar sin excusa, demostrar culpabilidad, convencer
mediante evidencia que condena.
👉 Es un verbo judicial, no emocional.
👉 No significa “persuadir suavemente”, sino “poner en evidencia
para condenar”.
Biblias que han captado el termino negativo y
acusador de (elengchō)
1. Biblia de
Jerusalén
“acusar al mundo de pecado, de justicia y
de juicio”
2. Biblia
Latinoamericana
“probará al mundo que está equivocado en
cuanto al pecado, la justicia y el juicio”
3. Nueva
Biblia Española (NBE)
“demostrará al mundo su error en lo
referente al pecado, la justicia y el juicio”
4. Biblia El
Libro del Pueblo de Dios
“pondrá al descubierto el pecado del
mundo, la justicia y el juicio”
5. Traducción
en lenguaje actual (TLA)
“hará ver a la gente que está equivocada
en cuanto al pecado, la justicia y el juicio”
👉 Todas estas
evitan “convencerá” porque no es una buena traducción del verbo griego.
Por eso, en este contexto, es
negativo para el mundo.
2-MUNDO (REINO
QUE SE OPONE A DIOS)
3-PECADO
(PRUEBA DE LA CULPA)
4-JUSTICIA
(EVIDENCIA CONTRA EL MUNDO)
5-JUICIO (JUICIO CONDENATORIO)
Nunca significa “convencer para salvar”,
sino convencer mostrando culpa.
Nos
equivocamos cuando creemos que nuestra misión es “convencer” al mundo, porque ese verbo no describe lo que
nosotros hacemos, sino lo que solo el
Espíritu Santo puede hacer, y además lo hace en un sentido acusatorio, no persuasivo.
👉 Eso no
lo puede hacer un ser humano.
👉 Eso no lo debe intentar un creyente.
👉 Eso solo lo hace el Espíritu Santo.
Cuando intentamos “convencer” al mundo, en
realidad estamos intentando hacer algo que no nos corresponde
y que no podemos lograr.
La Biblia nunca dice:
·
“convenced al
mundo”
·
“convenced a los
incrédulos”
·
“convenced de
pecado”
Lo que sí dice es:
·
“predicad” (Mc 16:15)
·
“anunciad” (Rom 10:15)
·
“dad
razón de vuestra esperanza” (1
Pe 3:15)
·
“sed
testigos” (Hch 1:8)
👉 El creyente testifica.
👉 El Espíritu convence.
👉 Cristo salva.
Cada uno en su lugar.
Porque:
· no podemos cambiar corazones
· no podemos producir arrepentimiento
· no podemos generar fe
· no podemos abrir ojos espirituales
Eso es obra del Espíritu, no nuestra.
Por eso muchos creyentes se queman, se frustran o se vuelven agresivos: están intentando hacer algo que no les corresponde.
Porque elengchō es un acto judicial, no retórico.
El Espíritu:
· acusa
al mundo de pecado
· expone
su injusticia
· revela
su condenación
· muestra
que el príncipe del mundo ya fue juzgado
El creyente no tiene autoridad para hacer eso. El creyente solo anuncia el evangelio.
Entonces,
¿qué hacemos nosotros?
Lo que Jesús mandó:
- sembrar
- anunciar
- dar testimonio
- amar
- orar
- vivir la verdad
Y dejar que el Espíritu haga lo que solo Él puede
hacer:
- convencer
- regenerar
- dar fe
- abrir los ojos
- transformar
El Espíritu convence al mundo de krisis (condenación).
El creyente no viene a krisis (Jn 5:24).
El creyente viene al bēma (2 Co 5:10), que es krima positivo.
Por eso:
· El mundo
→ necesita ser convencido por el Espíritu.
· El creyente → necesita ser fiel para el bēma.
Nos equivocamos cuando pretendemos
convencer al mundo, porque:
· no es nuestra misión
· no es nuestra capacidad
· no es nuestro rol
· no es nuestro verbo
Nuestra misión es anunciar. El Espíritu Santo es quien convence. Cristo es quien salva.
🌟 Textos donde
las obras del creyente son evaluadas para recompensa (Krima positivo)
1.
Romanos
14:10–12“Todos compareceremos ante el tribunal (bēma) de Cristo… cada uno dará cuenta de sí.” 👉 No para
condenación, sino para evaluación y recompensa.
2.
2 Corintios
5:10 “Porque es necesario que todos comparezcamos ante el tribunal bēma de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho, sea bueno o
malo.” 👉 Este bēma es el juicio de recompensa, no de
castigo.
Nota: El Bēma es el tribunal donde Cristo evalúa la obra (singular) de cada creyente para recompensa, no para vida o muerte eterna.
Los textos lo muestran claramente:
·
2
Corintios 5:10 — “recibir según lo que haya hecho”
·
Romanos
14:10 — “todos compareceremos ante el bēma de Dios”
·
1
Corintios 3:14–15 — “será salvo… aunque como por fuego”
👉 En ninguno de estos textos aparece la palabra condenación
(krisis, katákrima).
👉 El resultado del bēma
es galardón o pérdida de galardón, pero nunca
condenación.
3.
1 Corintios
3:13–15“La obra (singular) de cada uno se hará manifiesta… si permanece,
recibirá recompensa; si se quema, sufrirá pérdida, pero él mismo será salvo.” 👉 Las obras
son probadas por fuego; el creyente no pierde salvación, solo galardón.
- Apocalipsis 22:12 “He aquí, yo vengo pronto, y mi
galardón conmigo, para recompensar a cada uno según su obra.” 👉 Cristo trae recompensa, no condena.
Mismo
término griego, distinto número, distinto juicio.
Nota: La diferencia
entre el juicio individual según la obra ἔργον (singular) de cada uno (Apocalipsis 22:12, 1 Corintios 3:13–15 ) y el juicio según las
obras ἔργα
(plural, Apocalipsis 2:23; 18:6; 20:12–13) es teológica
y estructural: revela dos niveles distintos de
evaluación divina —uno
personal y otro histórico‑colectivo— dentro del marco de la justicia
escatológica.
1-ἔργον
(singular) la obra
global, la trayectoria, la fidelidad de cada creyente → juicio de recompensa
(krima positivo).
·
No se refiere a
cada acción aislada.
·
Se refiere a la
obra La diferencia entre el juicio
individual según la obra ἔργον (singular) de
cada uno (Apocalipsis 22:12, 1 Corintios 3:13–15 )
y el juicio según las obras ἔργα (plural, Apocalipsis 2total de la vida, la trayectoria, la fidelidad
global del creyente.
Es el equivalente a:
·
“la carrera”
·
“el fruto”
· “la obra completa”
2-ἔργα (plural)
-Acciones individuales.
-Conductas acumuladas.
-Hechos concretos que
componen un expediente moral.
- Mateo
25:21 “Bien, buen siervo y fiel… entra en el gozo de tu Señor.”
👉 La fidelidad
en lo poco se traduce en autoridad en lo mucho.
👑 Textos donde
esa recompensa se convierte en gobierno durante la palingenesia cósmica
- Mateo 19:28 “En la palingenesia… vosotros os sentaréis en doce tronos
para juzgar (krinō) a las doce tribus de Israel.” 👉 El krima
positivo se transforma en autoridad para reinar.
- Lucas 22:29–30 “Yo os asigno un Reino… para que comáis y bebáis a mi
mesa y os sentéis en tronos juzgando a las doce tribus.” 👉 La
recompensa se expresa como participación en el Reino.
- Apocalipsis 20:4 “Y se les dio autoridad (krima) para juzgar.” 👉 Aquí krima no
es condena, sino gobierno.
- Daniel 7:22 “El juicio (dînâ) fue dado a los santos del Altísimo, y llegó el tiempo en que los
santos poseyeron el Reino.” 👉 El
juicio (gobierno) entregado a los
santos es autoridad real.
- 1 Corintios 6:2–3 “¿No sabéis que los santos juzgarán al mundo?… ¿No sabéis que juzgaremos a los ángeles?” 👉 El creyente participa del gobierno mesiánico.
💫 Peso📖 Textos donde el creyente es liberado del juicio de condenación (Krisis)
1.
Juan 5:24“El que oye mi palabra y cree al que me envió, tiene vida
eterna; y no vendrá a condenación (krisis), mas ha pasado de muerte a vida.” 👉 Promesa
directa: el creyente no entra en el juicio de condenación.
2.
Romanos 8:1 “Ahora,
pues, ninguna condenación (katákrima) hay para los que están en Cristo Jesús.” 👉 El peso de
la culpa es quitado; el creyente vive bajo gracia, no bajo sentencia (katákrima).
3.
Juan 3:18 “El
que en Él cree, no es condenado (krinetai); pero el que
no cree, ya ha sido condenado.” 👉 La diferencia entre creyente e incrédulo está en el tipo de juicio: el
primero es liberado, el segundo permanece bajo condena.
4.
Colosenses
2:14–15 “Anulando el acta de los decretos
que había contra nosotros… la quitó de en medio y la clavó en la cruz.” 👉 Cristo
elimina el registro de deuda —los “libros” del juicio— para los redimidos.
5.
Hebreos
9:27–28 “Así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados
de muchos; y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan.” 👉 Su segunda venida no es para juzgar a los creyentes, sino para
coronarlos.
🌟 Textos donde
las obras del creyente son evaluadas para recompensa (Krima positivo)
1.
Romanos
14:10–12“Todos compareceremos ante el tribunal (bēma) de Cristo… cada uno dará cuenta de sí.” 👉 No para
condenación, sino para evaluación y recompensa.
2.
2 Corintios
5:10 “Porque es necesario que todos comparezcamos ante el tribunal bēma de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho, sea bueno o
malo.” 👉 Este bēma es el juicio de recompensa, no de
castigo.
Nota: El Bēma es el tribunal donde Cristo evalúa la obra (singular) de cada creyente para recompensa, no para vida o muerte eterna.
Los textos lo muestran claramente:
·
2
Corintios 5:10 — “recibir según lo que haya hecho”
·
Romanos
14:10 — “todos compareceremos ante el bēma de Dios”
·
1
Corintios 3:14–15 — “será salvo… aunque como por fuego”
👉 En ninguno de estos textos aparece la palabra condenación
(krisis, katákrima).
👉 El resultado del bēma
es galardón o pérdida de galardón, pero nunca
condenación.
3.
1 Corintios
3:13–15“La obra (singular) de cada uno se hará manifiesta… si permanece,
recibirá recompensa; si se quema, sufrirá pérdida, pero él mismo será salvo.” 👉 Las obras
son probadas por fuego; el creyente no pierde salvación, solo galardón.
- Apocalipsis 22:12 “He aquí, yo vengo pronto, y mi
galardón conmigo, para recompensar a cada uno según su obra.” 👉 Cristo trae recompensa, no condena.
Pesos que
Cristo quita solo a los creyentes
|
Peso |
Texto |
Lo que Cristo hace |
|
Culpa del pecado |
Romanos 8:1 |
Elimina toda
condenación. |
|
Acta de deuda espiritual |
Colosenses 2:14 |
La clava en
la cruz. |
|
Temor al juicio |
Juan 5:24 |
Promete no
entrar en krisis. |
|
Esclavitud del miedo |
Hebreos 2:14–15 |
Libera del
temor a la muerte. |
|
Carga de obras muertas |
Hebreos 9:14 |
Purifica la
conciencia. |
|
Vergüenza del pasado |
Isaías 61:7 |
Sustituye
vergüenza por doble honra. |
|
Inseguridad ante el futuro |
Juan 14:3 |
Promete
lugar preparado. |
|
Separación de Dios |
Efesios 2:13 |
Nos acerca
por la sangre de Cristo. |
🔔 Conclusión
El creyente no teme el juicio de condenación (krisis), porque Cristo lo enfrentó en
su lugar. Pero sí espera el juicio de
recompensa (krima positivo), donde su obra será reconocida y
convertida en autoridad para reinar con Él durante la palingenesia cósmica.
Así, los “libros” del juicio no se abren para condenar a los
creyentes, sino para recordar lo bueno y coronar lo fiel. El
miedo se disuelve, porque el juicio que queda es celebración y gobierno,
no castigo.
El Tribunal - Japhet Ruiz
Etiquetas: EsperanzaEscatológica, JuicioSinCondenación, KrimaDeRecompensa, NuevaCreación, PalingenesiaEspiritual, PrimeraResurrección, ReinoVenidero, RenovaciónInterior, RestauraciónCósmica, SantosQueReinan





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